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Desde que estudiaba Bioquímica y Ciencias Biomédicas, María José Ulloa tenía claro que quería pasar sus días dentro de un laboratorio, buscando respuestas a algunas de las enfermedades más complejas que afectan al ser humano. La curiosidad por entender el cerebro la llevó hacia la neurociencia y, con ella, a una pregunta que hoy guía buena parte de su trabajo: ¿cómo combatir uno de los tumores cerebrales más agresivos y que aún no tiene cura?
A sus 34 años, esta científica ecuatoriana lidera en Estados Unidos una importante investigación que busca desarrollar una alternativa para tratar el glioblastoma, un tumor cerebral primario, cuyo tiempo de vida para un paciente puede ser de hasta 15 meses desde su diagnóstico.
La pregunta sobre sus raíces provoca una sonrisa en María José Ulloa. Sin dudarlo, responde: “Nací en la Clínica de la Mujer, en Quito, y crecí en Tumbaco”.
Su jornada diaria transcurre entre ser mamá de la pequeña Ana María, la ciencia y limpiar la casa, dice entre risas. En medio de esa cotidianidad, dedica parte de sus días, junto a un equipo de otras 12 personas, a buscar una luz de esperanza para quienes enfrentan un cáncer cerebral desde un laboratorio de la Mayo Clinic.
El gliobastoma es un tumor cerebral primario, el más agresivo y común de los tumores cerebrales que puede afectar a todas las edades de adultos. “Es una enfermedad que actualmente no tiene cura… el tiempo de vida para ellos puede ser de 15 meses a partir del diagnóstico”, indica.
A través de su investigación busca crear medicamentos que alteren el metabolismo de las células cancerosas para eliminarlas y paralelamente hacer que sean más fáciles de identificar y atacar mediante una terapia celular llamada CAR-T.
“Esa modulación metabólica no solo mata las células de cáncer, sino que en paralelo les hace dianas terapéuticas para una terapia en celular que se llama CAR T, que son células inmunes”, comenta.
“Lo que quiere decir es que nosotros hacemos genetica en estas células T para que puedan reconocer una molécula que el cáncer expresa. Esa molécula, a su vez, se expresa más o se ve más cuando tú pones anteriormente los fármacos que nosotros estamos usando, entonces se convierte en una de las mejores dianas”, añade.
También investiga el microambiente tumoral.
Actualmente su investigación se encuentra en la fase preclínica. “Estamos ya casi terminando todos los estudios preclínicos, lo que quiere decir todos los estudios que son en cultivos celulares, in vitro, en animales”.
Si los resultados son positivos y la terapia demuestra ser segura y eficaz, la investigación podría avanzar hacia ensayos clínicos en humanos. “Esperamos que sea en los siguientes dos, tres años… depende mucho de la FDA”.
El objetivo es claro: convertir lo que hoy ocurre en el laboratorio en una nueva alternativa que ayude a prolongar y mejorar la vida de pacientes con glioblastoma, cuyo tiempo de vida puede ser de hasta 15 meses desde su diagnóstico.
“Poder tener una esperanza para los pacientes que salen de nuestro laboratorio, sería para mí una felicidad. Sería la primera vez que yo puedo ver reflejada la investigación en la vida de una persona“, declara con mucha ilusión Ulloa.
¿Esto sería una cura para el cáncer cerebral?, le preguntamos.
“No sabemos, porque en los estudios que hemos estado haciendo en animales, hemos visto que en algunos casos el cáncer no ocurre, en algunos sí, pero en todos los casos la expectativa y la calidad de vida aumenta”, responde.
Y sigue: “Si tú le añades tres meses de calidad de vida a un paciente con cáncer, ya es significativo”.
Desde la universidad sabía que el mundo de la neurociencia y la neurobiología era lo suyo. Durante su máster y doctorado se dedicó al estudio de la esclerosis múltiple. Posteriormente, a través de una estancia internacional en la Mayo Clinic, empezó a relacionarse con estudios sobre el cáncer. Y desde el 2023 este ha sido su camino.
“A nivel personal me ha regalado muchas conexiones, muchos amigos, también me ha regalado mucho conocimiento”, afirma. “A nivel profesional creo que me ha regalado casi toda mi carrera. Me ha regalado como una dirección hacia donde ir”, agrega.
Su pregado lo hizo en la Universidad de Valencia, España. En el 2017 obtuvo un máster en Neurociencia Básica y Aplicada. En el 2021 siguió un doctorado en Neurociencia y finalmente en el 2023 estudió un máster en enfermedades neurodegenerativas, en la Universidad CEU San Pablo, en Madrid. Todo lo hizo en el mismo laboratorio.
Siempre soñó con trabajar en un laboratorio, y confiesa que cada día se siente agradecida por las personas que la ayudaron a conseguir esta meta. “Me siento muy agradecida con Dios, con mis papás y con todas las personas que me han abierto puertas, y con todos los mentores”.
La ecuatoriana afirma que actualmente la presencia de la mujer en la ciencia es fuerte. Sin embargo, reconoce que aún existen algunas brechas que faltan por romper. “Es verdad que hay bastantes mujeres científicas, pero también es verdad que casi siempre hay más mujeres en posiciones bajas; cuando llegas a las posiciones de arriba te das cuenta de que solo hay hombres”, expresa.
A lo largo de su trayectoria científica, solo ha tenido a una mujer como mentora de investigación. Una realidad que reconoce, pero que también la impulsa a ser consciente de que el trabajo que realiza hoy puede abrir camino y dejar huella en las nuevas generaciones de mujeres científicas de Ecuador. “Me siento orgullosa de poder mostrar a las nuevas generaciones de niñas y mujeres en mi país, de que puedes lograr ser científica y hacer cosas diferentes”, declara.
❓ ¿Quién es María José Ulloa y qué investigación realiza en Estados Unidos?
María José Ulloa es una científica ecuatoriana de 34 años que lidera en la Mayo Clinic una investigación para desarrollar una alternativa contra el glioblastoma.
Su interés por la neurociencia comenzó durante sus estudios de Bioquímica y Ciencias Biomédicas. Después de especializarse en neurociencia y enfermedades neurodegenerativas, orientó su trabajo hacia el cáncer cerebral.
❓ ¿Qué es el glioblastoma y por qué es tan agresivo?
El glioblastoma es un tumor cerebral primario considerado uno de los más agresivos y comunes en adultos, y actualmente no tiene cura.
Según Ulloa, la supervivencia de los pacientes puede ser de alrededor de 15 meses desde el diagnóstico. Por eso, su investigación busca desarrollar nuevas estrategias que permitan prolongar y mejorar la calidad de vida.
❓ ¿En qué consiste la investigación de María José Ulloa contra el glioblastoma?
Su investigación busca alterar el metabolismo de las células cancerosas para eliminarlas y, al mismo tiempo, hacerlas más fáciles de identificar y atacar mediante una terapia celular CAR-T.
El equipo modifica genéticamente células T del sistema inmunitario para que puedan reconocer moléculas que expresa el cáncer. También estudia el microambiente tumoral, con el objetivo de mejorar la respuesta contra el tumor.
❓ ¿Cuándo podría la investigación contra el glioblastoma llegar a ensayos clínicos en humanos?
La investigación se encuentra en fase preclínica y, si demuestra ser segura y eficaz, podría avanzar a ensayos clínicos en humanos en los próximos dos o tres años, dependiendo de la evaluación de la FDA.
Actualmente se realizan estudios en cultivos celulares y animales. El paso a pacientes dependerá de los resultados de estas pruebas y de las autorizaciones regulatorias correspondientes.
❓ ¿La investigación de María José Ulloa podría convertirse en una cura para el glioblastoma?
Todavía no se puede afirmar que la investigación sea una cura para el glioblastoma.
Ulloa explica que en los estudios con animales algunos casos no desarrollaron el cáncer, mientras que en otros sí apareció. Sin embargo, en todos los casos observados aumentó la expectativa y la calidad de vida, un resultado que considera significativo para pacientes con una enfermedad tan agresiva.



