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Tres sectores de Ibarra y Tulcán se reactivaron en el toque de queda

El servicio de delivery despuntó en Ibarra con el inicio de la pandemia de covid-19 y el último estado de excepción. Foto: José Luis Rosales / EL COMERCIO

Una vez que finalizó el estado de excepción, los servicios de alimentación, delivery y taxis de Ibarra buscan superar la dinámica que tuvieron en el toque de queda.

Estos tres sectores lograron estar activos gracias a la demanda de la ciudadanía que requirió atención a domicilio en los 28 días de la medida, que incluyó el confinamiento durante cuatro fines de semana.

En Ibarra se unieron 150 restaurantes, 10 firmas de distribución de productos y la Unión Provincial de Taxistas.

Andrés Mejía, director de Desarrollo Económico del Municipio, recuerda que estos negocios respondieron a una convocatoria que hizo el cabildo para participar en lo que denomina sistema de comercialización colaborativa.

El objetivo era que estos tres sectores se dieran la mano y se activaran en la restricción, que se extendió desde el 23 de abril hasta el 20 de mayo último.

Uno de los emprendimientos que accedió a esta propuesta fue el restaurante Rancho San José. El dueño, José López, recuerda que antes de marzo del año pasado, cuando comenzó la pandemia de covid-19, no había pensado entregar los platos de su menú a domicilio. El local se especializa en carnes al carbón.

Ahora la atención directa en los hogares es una alternativa. Las últimas restricciones le obligaron también a ampliar los horarios de atención. Antes, laboraba de miércoles a domingo. Ahora toda la semana. Con ello ha logrado mantener a sus cinco empleados.

Otra experiencia positiva de la crisis es Ibarra Turismo Gastronómico ITG. Se trata de una asociación que congrega a 31 restaurantes y cafeterías.

Sandra Potosí, presidenta de la organización, explica que el objetivo es ofrecer un servicio alimenticio de calidad. Sus miembros se han capacitado en talleres de bioseguridad, manejo de alimentos y nutrición. Ellos son parte de las 86 firmas que están catastradas en la Jefatura de Turismo local.

Una comisión de ITG realiza periódicamente inspecciones entre sus socios sobre el manejo de la cadena alimenticia, desde la cocina hasta la mesa.

Su servicio, que se promociona a través de Facebook e Instagram, está enfocado no solo a clientes locales, sino a los turistas. Ahora están elaborando una página web. Ahí los usuarios podrán conocer con un clic detalles, como las direcciones de los locales, sus menús, costos y otros datos.

Los emprendedores gastronómicos tienen como aliados a los distribuidores, que se movilizan en motocicletas, automóviles y bicicletas. Hay 10 firmas que ofrecen servicio de delivery. Ellos se activan a través de pedidos, que realiza la ciudadanía a través de aplicaciones digitales.

En esa dinámica también surgieron iniciativas como Pide Rapidito. Esta aplicación que fue creada en Ibarra oferta una amplia gama de artículos para el hogar.

Los alimentos y las medicinas son los productos más requeridos, asegura el gerente, José Luis Ibarra. Explica que durante un fin de semana, con restricción de movilidad, atendía un promedio de 300 pedidos. Eso representa un 30% más de la demanda que había antes del estado de excepción.

Otro sector que fue autorizado a laborar fue el transporte comercial. Esta temporada fue aprovechada por 1 080 taxis convencionales y 401 ejecutivos. Según Marcelo Andrade, presidente del gremio, cada cooperativa se organizó por turnos para llevar a las personas que podían movilizarse y las encomiendas.

En la ciudad de Tulcán, en Carchi, los negocios de comida pudieron laborar con puerta abierta durante la mañana y tarde. Pero de 20:00 a 22:00 solo para pedidos a domicilio.

Uno de ellos fue el restaurante Chiles. Su producto estrella era la cerveza artesanal acompañada de comida. Pero ahora ofrecen hasta menús ejecutivos en su local y a domicilio.

Su dueño, Alejandro Naranjo, recuerda que antes de la pandemia los ingresos mensuales eran de USD 10 000. Pero ahora logran USD 4 500.

Confiesa que ha sido complicado, pues en Tulcán no se acostumbraba a realizar pedidos a domicilio. Para optimizar costos en las entregas adquirieron una moto eléctrica.

Jéssica García, funcionaria del Municipio de Tulcán, señala que en la urbe hay 35 locales que ofrecen servicio de comida y que están catastrados como turísticos. Resalta que hay emprendedores que han visto una opción en el delivery.

Esta nueva forma de venta también dinamizó las actividades en el restaurante Pack Choy, especializado en comida asiática y nacional. Según el gerente Roque Arias, los sábados y domingos tienen más clientes. Es por eso que cuenta con el apoyo de dos motos.

En este cantón, los taxistas no se reactivaron como en Ibarra; por eso, aguardan la reapertura de Rumichaca.