
El Hospital de Especialidades Eugenio Espejo, en Quito, realizó por primera vez en esa casa de salud el implante de un marcapasos sin cables de última generación este 7 de agosto de 2026. El procedimiento se practicó a un paciente de 81 años con bloqueo auriculoventricular completo, una alteración que interfiere con la transmisión de los impulsos eléctricos que permiten mantener un ritmo cardíaco adecuado.
La intervención estuvo a cargo de los médicos Elías Vásquez, Alexander Ruales y Rene Vicuña. El equipo implantó un dispositivo AVEIR unicameral directamente en el ventrículo derecho del corazón mediante un procedimiento percutáneo, sin los cables utilizados por los marcapasos convencionales.
El bloqueo auriculoventricular ocurre cuando las señales eléctricas entre las cavidades superiores e inferiores del corazón se retrasan o interrumpen. En determinados pacientes, un marcapasos permite enviar impulsos eléctricos para mantener una frecuencia cardíaca adecuada.
Los marcapasos tradicionales utilizan un generador y cables implantados a través de las venas que llevan los impulsos hasta el corazón. Los dispositivos sin cables, en cambio, integran el generador y los electrodos en una unidad más pequeña que se coloca directamente dentro de una cavidad cardíaca.
El Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de Estados Unidos (NHLBI, por sus siglas en inglés) explica que estos dispositivos se introducen mediante un pequeño tubo colocado en una vena y no requieren la cirugía utilizada para instalar un marcapasos convencional.
En el caso realizado en el Hospital Eugenio Espejo, el dispositivo fue introducido mediante una punción en la vena femoral, a la altura de la ingle, hasta alcanzar el corazón.
“A diferencia de un marcapasos convencional, este dispositivo no utiliza cables ni requiere cirugía abierta. Se introduce de manera percutánea mediante una punción en la vena femoral, a la altura de la ingle, hasta llegar al corazón”, explicó Elías Vásquez, médico que participó en la intervención.
Según el especialista, esta característica permite disminuir complicaciones vinculadas con los electrodos y con la herida quirúrgica en pacientes seleccionados.
El procedimiento no reemplaza de manera general a los marcapasos convencionales. Vásquez explicó que la selección depende de las características y antecedentes clínicos de cada paciente.
Entre los posibles candidatos mencionó a personas con infecciones sistémicas, endocarditis o complicaciones relacionadas con dispositivos convencionales, situaciones en las que la presencia de cables puede representar un riesgo adicional.
La tecnología de estimulación cardíaca sin cables no es nueva en Ecuador. En abril de 2021 se reportaron implantes de dispositivos de este tipo en el país, realizados fuera del Hospital Eugenio Espejo. Por ello, el alcance del procedimiento actual está en su incorporación dentro de esta casa de salud pública de tercer nivel de Quito.
El sistema AVEIR pertenece a una generación de dispositivos desarrollados para realizar estimulación cardíaca sin los electrodos transvenosos de los sistemas tradicionales. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) aprobó en 2022 el AVEIR VR, destinado a la estimulación de una cámara cardíaca.
De acuerdo con Vásquez, cuando la intervención transcurre sin complicaciones, el paciente puede recibir el alta hospitalaria al día siguiente.
El médico señaló que corregir el trastorno de conducción cardíaca permite mejorar las condiciones de vida del paciente y enfrentar el riesgo asociado con esta alteración eléctrica del corazón.
Tras la intervención, el paciente permaneció en recuperación. Según la información difundida por el hospital, manifestó su expectativa de regresar a casa junto con su familia.
La incorporación del procedimiento requirió preparación especializada del Servicio de Cardiología del Hospital Eugenio Espejo. También contó con apoyo técnico privado y de especialistas de la red complementaria, según la información proporcionada por la institución.
El implante de un marcapasos sin cables de última generación.
El Hospital de Especialidades Eugenio Espejo realizó por primera vez en esa casa de salud el implante de un dispositivo AVEIR unicameral. Fue colocado directamente en el ventrículo derecho del corazón de un paciente de 81 años con bloqueo auriculoventricular completo.
No utiliza cables ni requiere la cirugía empleada para colocar un sistema tradicional.
El dispositivo integra el generador y los electrodos en una pequeña unidad que se coloca dentro del corazón. En este caso, los médicos accedieron mediante una punción en la vena femoral, a la altura de la ingle, y condujeron el dispositivo hasta el corazón.
Es una alteración en la transmisión de los impulsos eléctricos del corazón.
El bloqueo auriculoventricular afecta el paso de las señales eléctricas entre las cavidades superiores e inferiores del corazón. En determinados pacientes, el marcapasos genera impulsos eléctricos que permiten mantener una frecuencia cardíaca adecuada.
No. La elección depende de las condiciones clínicas de cada paciente.
El cardiólogo Elías Vásquez explicó que esta tecnología no reemplaza de manera general a los marcapasos convencionales. Entre los posibles candidatos están pacientes con infecciones sistémicas, endocarditis o complicaciones relacionadas con dispositivos tradicionales.
Podría recibir el alta al día siguiente si no existen complicaciones.
Según Vásquez, el carácter percutáneo del procedimiento permite una recuperación hospitalaria rápida en casos seleccionados. Tras la intervención realizada en Quito, el paciente de 81 años permaneció en recuperación y esperaba regresar a casa con su familia.