
Con la presencia del presidente de la República, Daniel Noboa; la vicepresidenta, María José Pinto, y la gobernadora del Guayas, Zaida Rovira, se inició la Ceremonia de Conmemoración por los 490 años de fundación de Guayaquil.
El acto se inició con la entrega de condecoraciones a personajes importantes de Guayaquil, que han contribuido a su desarrollo. Entre ellas estuvo la madre de Carlitos Mora, Liduvina Peñafiel, reconocido por su lucha contra la insuficiencia renal.
En la ceremonia se leyó el Decreto Ejecutivo 65, en el cual Daniel Noboa decreta conferir la Condecoración de la Orden Nacional al Mérito en el grado de comendador al señor Miguel Ángel Valdivieso Arce, académico destacado.
También el Decreto Ejecutivo 64, decreta conferir la Condecoración de la Orden Nacional al Mérito en el grado de Gran Cruz al señor José Julio Neira, secretario General de Integridad Pública.
Así mismo, con el Decreto Ejecutivo 63, Daniel Noboa decretó conferir la Condecoración de la Orden Nacional al Mérito en el grado de Gran Cruz a José de la Gasca, ministro de Gobierno.
Con el Decreto Ejecutivo 63, Daniel Noboa decretó conferir la Condecoración de la Orden Nacional al Mérito en el grado de Gran Cruz a la economista Cynthia Gellibert, secretaria General de la Administración Pública.
En su discurso, Daniel Noboa habló sobre los desafíos de construir un Nuevo Ecuador. Habló de un compromiso por tomar las decisiones más duras, como la de ayer sobre la desvinculación de 5 000 servidores públicos.
Agregó que esta medida se tomó para darle la oportunidad a jóvenes y personas comprometidas con sacar al Ecuador adelante.
Dijo que ejemplos en el mundo muestran que la fusión de ministerios es una medida correcta, como el Ministerio de Ambiente y Energía de Costa Rica.
Noboa dijo que la fusión no significa que no se preocupa por la gente y que la medida es justamente para darles más oportunidades a la gente.
Rindió homenaje a Cynthia Gellibert, una mujer sensible; José de la Gasca, un hombre con gran visión que afrontó el reto de trabajar en un gobierno joven y quien “no se ha doblegado”, dijo.
Así mismo resaltó a los demás condecorados, quienes han contribuido con Guayaquil y con Ecuador.
“El guayaquileño es resiliente, es bravo pero es empático, sonríe hasta en los peores momentos”, destacó. “Son ejemplos para la sociedad y ejemplos de honestidad”, agregó.
Habló de su niñez en Guayaquil y de su vida caminando con la gente por el centro y resaltó que, gracias a eso, ha aprendido del urbanismo y que tiene planes para la ciudad.
“Los cañones nunca se apuntan hacia la gente, los cañones se apuntan hacia los criminales”, concluyó.