
El 13 de noviembre se celebra el Día del Contador en Ecuador, en honor al papel de los profesionales de la contabilidad en la economía del país.
Esta conmemoración nace en 1945, uando se organizó el primer Congreso Nacional de Contadores en Ambato. Este hecho marcó un hito que sentó las bases para el reconocimiento de esta importante profesión en el país y de su labor en la transparencia financiera y la correcta aplicación de normas tributarias.
El Congreso concluyó con el reconocimiento a la labor y por ello se creó la Federación Nacional de Contadores del Ecuador, para que velara por los derechos del gremio.
Desde 1936, el país permitió a estos profesionales ejercer su profesión en contabilidad aunque no contaban con una certificación formal como tal. En esa época, la contabilidad se limitaba a un trabajo de control manual en libros contables.
En 1965 se promulgó la Ley de Contadores Públicos para formalizar la profesión y establecer requisitos y lineamientos para ejercer la profesión.
Ya en el siglo XX, las exigencias crecieron para los contadores, quienes debieron avanzar al ritmo de la economía local y las tecnologías.
Desde ahí, la contabilidad avanzó y se adoptaron normas internacionales que rigen para su práctica, para alinear la profesión con estándares nacionales e internacionales.
En Ecuador, este día se celebra en instituciones y gremios para reconocer el importante trabajo que realizan los contadores para mantener en orden todos los movimientos financieros y fiscales.