Con drones y cámaras buscan a la madre de dos cachorros de oso andino hallados en Papallacta

Dos crías de oso andino fueron halladas dentro de una finca en el sector de Papallacta.

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Los dos cachorros de oso andino encontrados el miércoles 5 de agosto de 2026, en el sector de Papallacta, siguen esperando a su madre.

La posibilidad de encontrarla mantiene contra el tiempo a un equipo de expertos que intenta localizarla antes de tomar una decisión definitiva sobre el futuro de los pequeños.

Desde el jueves, especialistas, guardaparques y técnicos recorren el área donde fueron encontrados. La búsqueda combina rastreo en campo, cámaras trampa y drones con tecnología térmica.

Andrés Laguna, biólogo especializado en manejo y conservación de grandes mamíferos silvestres y técnico de la Jefatura de Patrimonio Natural de la Prefectura de Imbabura, explicó que todavía no existe un avistamiento directo de la posible madre.

Los equipos distribuidos con los guardaparques del Fondo para la Protección del Agua (FONAG) identifican las evidencias más recientes para determinar hacia dónde se estaría movilizando el animal.

Con esa información se realizan vuelos con drones térmicos. También se utilizan datos de rastreo satelital obtenidos de otros osos monitoreados junto con organizaciones como la Fundación Cóndor Andino, el FONAG y la Universidad San Francisco de Quito.

La carretera puede estar detrás de la separación

La zona donde fueron encontrados los cachorros está cerca de la vía que conecta Pifo con Papallacta, una infraestructura que puede convertirse en una barrera para el desplazamiento de los osos.

Laguna considera que los cachorros pudieron separarse de su madre al intentar superar algún obstáculo. Las osas suelen adelantarse para sortear zonas difíciles y esperar a sus crías en un punto posterior.

Otro factor podrían ser los perros. Cuando una osa atraviesa zonas fragmentadas, puede encontrarse con animales domésticos que la persiguen. Para alejar la amenaza de sus crías, puede tomar una dirección distinta y los cachorros quedar temporalmente separados.

Por eso, el especialista insiste en que encontrar una cría sola no significa necesariamente que haya sido abandonada. “Generalmente la madre está un par de kilómetros oculta, esperando que no haya intervención humana”, explicó.

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Cámaras y sonidos para atraer a la osa

La búsqueda no termina con el dron. Los investigadores tenían previsto instalar cámaras trampa en los puntos que conectan las fuentes de alimento y utilizar información de los movimientos de los osos para identificar los corredores que podrían estar usando las hembras.

También están grabando las vocalizaciones de los cachorros y recogiendo sus olores. La intención es llevar esas señales a lugares donde eventualmente sea localizada la madre.

La estrategia sería acercar progresivamente los sonidos y olores hacia el sitio donde se encuentre la osa, sin perseguirla ni acorralarla.

El monitoreo térmico continuará esta semana. Después se mantendrán estaciones de fototrampeo para estudiar los movimientos de las hembras reproductoras de la zona.

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Los osos mantienen vínculos familiares

La relación entre una osa y sus crías es fundamental para la supervivencia de los pequeños. No se trata únicamente de alimentación. Los cachorros aprenden de su madre cómo desplazarse, encontrar comida, identificar peligros y desenvolverse en el bosque.

Laguna explica que existe además un vínculo entre madres y crías que puede mantenerse durante años. Las hembras pueden permanecer cerca de sus hermanas después de separarse de la madre e incluso una primera hija puede ayudar a criar a una segunda camada.

En los machos la separación ocurre antes. Su comportamiento y demanda de energía hacen que las madres los independicen más temprano.

Por eso, una eventual reunificación de los dos cachorros de Papallacta con su madre sería el escenario ideal.

Cinco casos registrados en 2016

No es la primera vez que cachorros de oso andino aparecen solos. Laguna recuerda varios casos registrados en 2016: cinco crías fueron encontradas en sectores como Sigchos, Patate, Pallatanga, Santa Lucía, en la zona de Mindo, y Cosanga.

En algunos de esos casos, los pequeños estaban cerca de vías u otros obstáculos que podían dificultar el paso de la madre. La intervención humana terminó interrumpiendo procesos que podían ser naturales.

La recomendación para estos casos es clara: mantener distancia, observar y reportar a la autoridad ambiental. Tomar a la cría y trasladarla inmediatamente puede impedir que la madre regrese por ella.

Sisa, Chuquiragua y Puya: tres historias que ya cambiaron

La preocupación actual también tiene antecedentes recientes en Wiwa Quito-Parque Refugio de Animales Silvestres.

Sisa fue rescatada en agosto de 2024 en Angamarca, Cotopaxi. La encontraron encadenada dentro de una vivienda. Llegó al refugio de Quito el 27 de noviembre de ese año, con cuatro meses de edad y un peso y talla inferiores a los esperados.

Su separación temprana de la madre impidió que completara procesos fundamentales como la lactancia y el aprendizaje de comportamientos naturales.

Chuquiragua llegó el 19 de marzo de 2025 desde Ambuquí, Imbabura. Tenía apenas cinco semanas y había sido rescatada luego de una alerta por su supuesta orfandad y el peligro de ataques de perros.

Puya fue el tercer caso. El 24 de septiembre de 2025 llegó después de ser encontrada en una vivienda de Ascázubi, Pichincha. Antes había sido perseguida por perros cerca del Área de Protección Hídrica Cerro Las Puntas, en la zona de influencia del Parque Nacional Cayambe-Coca.

Las tres llegaron con problemas derivados de la separación o del contacto humano. Sisa y Chuquiragua avanzaron en un proceso de socialización y ahora comparten un recinto al aire libre. Puya también inició un acercamiento progresivo con ellas.

El objetivo sigue siendo devolverlos al bosque

Para Laguna, el principal objetivo es evitar que los cachorros de Papallacta terminen bajo cuidado humano de manera permanente.

Una eventual liberación futura no sería sencilla. Si se decide rehabilitarlos, el proceso podría tomar entre tres años y medio y cuatro años. Liberarlos siendo juveniles también implicaría riesgos, incluso de ataques de otros osos.

La situación del oso andino es delicada. La especie está catalogada como Vulnerable tanto en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) como en la Lista Roja de Mamíferos del Ecuador.

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Laguna, quien es miembro del Grupo de Especialistas de Oso Andino y de la Comisión de Supervivencia de Especies de la UICN, considera que este caso puede convertirse en el inicio de un monitoreo de largo plazo en Papallacta.

La zona concentra varios corredores utilizados por osos y está atravesada por una carretera que requiere infraestructura para facilitar el paso de fauna.

Por ahora, el objetivo es uno: encontrar a la madre.

“Es un reto enorme”, resume Laguna. La tecnología puede ayudar, pero el tiempo es determinante.


Osos andinos en Ecuador; preguntas frecuentes

❓ ¿Qué pasó con los dos cachorros de oso andino encontrados en Papallacta?

Dos cachorros de oso andino fueron encontrados solos el 5 de agosto de 2026 en el sector de Papallacta y actualmente se busca a su madre. Especialistas, guardaparques y técnicos recorren la zona con rastreo en campo, cámaras trampa y drones con tecnología térmica. Hasta ahora no existe un avistamiento directo de la posible madre. El objetivo es localizarla antes de decidir el futuro de los cachorros.

❓ ¿Cómo buscan a la madre de los dos cachorros de oso andino?

Los expertos utilizan rastreo en campo, cámaras trampa, drones térmicos, sonidos y olores de los cachorros para intentar localizar a la osa. Los equipos identifican las evidencias más recientes para determinar los posibles recorridos de la madre. También analizan información de rastreo satelital de otros osos monitoreados en la zona. Si encuentran señales de la osa, podrían acercarle progresivamente las vocalizaciones y olores de sus crías, sin perseguirla ni acorralarla.

❓ ¿Por qué los cachorros de oso andino podrían haberse separado de su madre?

Los cachorros podrían haberse separado temporalmente de su madre por obstáculos como la carretera entre Pifo y Papallacta o por la presencia de perros. Las osas suelen adelantarse para atravesar zonas difíciles y esperar a sus crías más adelante. Si encuentran perros, también pueden alejarse para proteger a los pequeños y terminar separándose de ellos. Por eso, encontrar una cría sola no significa necesariamente que haya sido abandonada.

❓ ¿Por qué es importante que los cachorros de Papallacta se reencuentren con su madre?

La reunificación con su madre es el escenario ideal porque los cachorros necesitan de ella para alimentarse, aprender a desplazarse, encontrar comida y reconocer peligros. El vínculo entre las osas y sus crías también influye en su desarrollo y supervivencia. Una separación temprana puede afectar procesos fundamentales y aumentar la dependencia de los animales del cuidado humano. Por eso, los especialistas buscan evitar que los cachorros sean trasladados innecesariamente.

❓ ¿Qué pasará con los cachorros de oso andino si no encuentran a su madre?

Si la madre no aparece, los cachorros podrían entrar en un proceso de rehabilitación que podría durar entre tres años y medio y cuatro años antes de una eventual liberación. El objetivo de los especialistas es que los pequeños regresen al bosque y no permanezcan bajo cuidado humano de forma permanente. Sin embargo, liberarlos requiere prepararlos para sobrevivir y enfrentar riesgos, incluso ataques de otros osos. El oso andino está catalogado como Vulnerable por la UICN y en la Lista Roja de Mamíferos del Ecuador.