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El Ejército ecuatoriano instaló este sábado 10 de mayo de 2025 una capilla ardiente en Quito para velar a los 11 militares asesinados en la provincia de Orellana, Amazonía del Ecuador, cuando participaban en un operativo contra la minería ilegal.
Según el Ejército, los uniformados fueron emboscados por los Comandos de la Frontera, grupo disidente de la exguerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Ellos niega estar detrás de esta matanza.
La capilla ardiente se levantó en el colegio Militar Eloy Alfaro de la capital ecuatoriana. Hasta allí llegaron los cadáveres vía aérea desde la Amazonía.
𝑬𝒋𝒆́𝒓𝒄𝒊𝒕𝒐 𝑬𝒄𝒖𝒂𝒕𝒐𝒓𝒊𝒂𝒏𝒐 𝒓𝒆𝒂𝒍𝒊𝒛𝒂 𝒎𝒊𝒔𝒂 𝒑𝒂𝒓𝒂 𝒉𝒐𝒏𝒓𝒂𝒓 𝒂 𝒍𝒐𝒔 𝒐𝒏𝒄𝒆 𝒉𝒆́𝒓𝒐𝒆𝒔 𝒏𝒂𝒄𝒊𝒐𝒏𝒂𝒍𝒆𝒔 𝒅𝒆𝒍 𝑨𝒍𝒕𝒐 𝑷𝒖𝒏𝒊𝒏𝒐
— Ejército Ecuatoriano (@EjercitoECU) May 11, 2025
En un ambiente de profundo recogimiento, este domingo 11 de mayo en la capilla levantada en la Escuela… pic.twitter.com/OGvlgF8nZs
Tras lamentar la situación, el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, adelantó que el Gobierno dará vivienda, educación y salud, a los familiares de las víctimas.
Aseveró que el ataque del viernes 9 de mayo no fue contra 11 miembros del Ejército ni contra las Fuerzas Armadas, “fue contra el Ecuador“.
En un mensaje difundido por el Ministerio, Loffredo apuntó que el dolor ocasionado debe recordar “que esta guerra (contra el crimen organizado) continúa. Solamente unidos podremos vencer“.
Advirtió a los asesinos de que “tienen todo un Gobierno que los está buscando“. Y que no descansarán “hasta encontrarlos y hacer que paguen por sus actos”.
El enfrentamiento se registró en el sector llamado Alto Punino, una zona situada en la cuenca alta del río Punino. Allí han proliferado en los últimos años los campamentos de mineros ilegales de oro. Esta zona se encuentran en el límite provincial entre las amazónicas Napo y Orellana, separadas de Colombia por la provincia de Sucumbíos.
A varios puntos de este sector llegaron en helicópteros cuatro equipos de combate conformados por 80 militares de la Brigada de Selva 19 Napo, del Ejército ecuatoriano.
Uno de los equipos fue emboscado con explosivos, granadas y fusiles. Esto dejó a los militares muertos y a uno herido. Así como un fallecido del grupo armado, según el Ejército, que señaló específicamente como autores a los Comandos de la Frontera.
Henry Delgado, comandante General de Ejército, dijo que el ataque empezó cuando iban a destruir la maquinaria hallada en la zona de Alto Punino. Él responsabiliza a “los Comandos de Frontera. Ellos tienen alianzas con los grupos armados organizados, denominados ‘Los Lobos’.
Entre los fallecidos están dos oficiales y nueve soldados de tropa, dijo, al señalar que ya se ha reforzado el área, con dos unidades militares adicionales.
La Fiscalía abrió una investigación previa por “terrorismo” tras el asesinato de los militares en Ecuador. El país cumple desde este sábado un duelo nacional de tres días, decretado por el presidente, Daniel Noboa, quien declaró, además, héroes nacionales a los 11 soldados fallecidos y apuntó que el crimen “no quedará impune”.
En un mensaje divulgado por medios de Colombia, cuya autenticidad no está confirmada, los Comandos de la Frontera aseguraron que no son los responsables de la matanza en Ecuador. El país está bajo un ‘conflicto armado interno’, declarado en enero de 2024 por Noboa para combatir la violencia atribuida a las bandas criminales.
“La organización política-militar Comandos de la Frontera no tiene ninguna responsabilidad en los lamentables hechos que han ocurrido en territorio ecuatoriano”, reza el mensaje atribuido a este grupo armado.
“Comandos de la Frontera hace presencia en territorio colombiano y, así como no desarrolla acciones ofensivas contra las fuerzas militares colombianas, tampoco lo hacen contra las fuerzas militares de los países vecinos”, agregó el comunicado. En el documento se sugiere que la masacre pudo haber sido obra de bandas criminales ecuatorianas como ‘Los Choneros’, ‘Los Lobos’ o ‘Los Tiguerones’.

