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En 2025, las pérdidas totales de electricidad en el sistema de distribución de Ecuador alcanzaron los 5 166,40 gigavatio-hora (GWh), según la Estadística Anual del Sector Eléctrico 2025, presentada el 31 de marzo de 2026 por el Ministerio de Ambiente y Energía (MAE).
Según los datos oficiales, las pérdidas de electricidad casi se duplicaron en los últimos diez años. Pasaron de 2 690,94 GWh en 2016 a 5 166,40 GWh en 2025. El aumento se acelera desde 2022 y alcanza sus niveles más altos en los últimos tres años.
Las pérdidas de electricidad en el sistema de distribución, el que lleva electricidad a los hogares, se dividen en dos tipos: técnicas y no técnicas.
Ricardo Buitrón, consultor energético, explicó que las pérdidas no técnicas lideran el problema. Estas reflejan debilidades en el control comercial y operativo del sistema.
El total de pérdidas representa el 15,86% de la energía distribuida. De esta cifra, la mayor parte corresponde a pérdidas no técnicas, que alcanzan el 9,96%, con 3 245,00 GWh.
Esta energía equivale a una central de unos 370 megavatios (MW) operando todo el año. En la práctica, es más de lo que generan las tres barcazas (300 MW) contratadas por Ecuador para enfrentar la crisis eléctrica, por cerca de 250 millones de dólares.
Estas pérdidas no técnicas se han incrementado a través de los años. Estas suben de 904,46 GWh en 2016 a 3 245 GWh en 2025.
Desde 2021, ya superan a las pérdidas técnicas, lo que evidencia fallas en control, medición o consumo irregular de energía.
En contraste, las pérdidas técnicas se mantienen casi estables durante el período analizado, en un rango de entre 1 700 y 1 900 GWh. Esto indica que la infraestructura de la red no es el principal factor del aumento.
Ecuador cuenta con 11 Unidades de Negocio de CNEL que cubren el 45% del territorio y nueve distribuidoras regionales. Las empresas de la Costa registran más pérdidas, mientras otras muestran mayor eficiencia.
Las distribuidoras regionales presentan mejores resultados: EE Quito (6,96%), EE Centro Sur (6,85%) y EE Ambato (6,51%). Los niveles más bajos corresponden a Eléctrica Sur (3,55%) y Galápagos (3,73%). Esta brecha evidencia un problema de eficiencia clave en el sistema eléctrico ecuatoriano.
El analista energético Jorge Luis Hidalgo indicó que el robo de energía se concentra en zonas con altos niveles de inseguridad, dificultando la gestión para el control y recaudación por parte de las empresas eléctricas.
Para resolver las pérdidas en el sistema eléctrico se requieren inversiones sostenidas en tecnología e infraestructura. Además, es fundamental modernizar los sistemas de cobro e implementar esquemas digitales, dijo.
Sin embargo, este proceso depende de una mayor disponibilidad de recursos y de mejorar la recaudación. El analista también cuestionó los subsidios dirigidos a grandes consumidores como el sector minero.
Este Diario consultó al Ministerio de Ambiente y Energía sobre estrategias para reducir las pérdidas no técnicas, hasta el cierre del artículo no hubo respuesta.