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51% de bonistas debe aceptar cambio de plazo para cerrar la renegociación; Ecuador busca un acuerdo con el FMI

El ministro de Finanzas, Richard Martínez, anunció la emisión de bonos este 24 de septiembre del 2019. Foto: Flickr Ministerio de Economía y Finanzas

El ministro de Finanzas, Richard Martínez, anunció la emisión de bonos este 24 de septiembre del 2019. Foto: Flickr Ministerio de Economía y Finanzas

El ministro de Finanzas, Richard Martínez, lidera la renegociación con los acreedores. Foto: Flickr Ministerio de Economía y Finanzas

El cierre de la renegociación con los tenedores de bonos está supeditado a que el Gobierno de Ecuador alcance un acuerdo económico a nivel técnico con el Fondo Monetario Internacional (FMI) hasta el jueves 20 de agosto.

El Ejecutivo aún se encuentra en discusiones con el equipo del Fondo para cerrar un acuerdo, por ello, este sábado 15 de agosto del 2020 realizó un pedido a los bonistas, para extender el plazo para el canje de los bonos al 1 de septiembre. Se requiere que el 51% de los acreedores acepte este pedido.

Los tenedores de los bonos ecuatorianos tienen hasta el 20 de agosto para informar si están de acuerdo con extender el plazo para el canje de sus papeles por los nuevos bonos, con las condiciones que planteó el Gobierno.
Con el canje de los bonos, la deuda se reduciría en USD 1 500 millones y la tasa de interés promedio pasaría de 9 a 5%.

Cuando el ministro de Finanzas, Richard Martínez, anunció el pasado 3 de agosto que el 97% de los acreedores aceptó la propuesta de renegociación, indicó que la liquidación o canje de los bonos se concretaría posiblemente antes, el 12 de agosto.

El Ejecutivo lleva casi tres meses en diálogos con el FMI para alcanzar un nuevo pacto de ayuda económica. Aún no se conoce si será un programa de corto plazo, conocido como Stand by, que dura entre 12 y 24 meses, o uno de facilidad extendida, similar al de marzo del 2019.

Desde abril, el FMI ha reiterado en varias ocasiones que respalda la gestión económica del Gobierno. El último mensaje de respaldo lo dio la directora del multilateral, Kristalina Georgieva, el pasado 24 de julio.

En los mercados hay expectativas positivas con respecto a que Ecuador logrará un acuerdo con el Fondo, sin embargo, los tiempos son una pieza clave en el proceso.

María Laura Patiño, especialista en mercados internacionales, señala que es importante cumplir con los plazos pactados en los contratos. “Si no, el país podría caer en una nueva moratoria . Y en ese caso, los esfuerzos para renegociar antes del default habrían sido en vano”, aclaró.

El 20 de julio, el Gobierno presentó en la propuesta final de renegociación, el acuerdo con el FMI como una de las condiciones para que se cierre la operación. Patiño recordó que los bonistas rebeldes habían pedido antes esto como condición.

Augusto de la Torre, miembro del consejo de asesores económicos del Gobierno, explicó que los dos procesos están atados porque a los acreedores de bonos les interesa que el país cuente con un acuerdo con el FMI, para que realice cambios estructurales que le permita honrar sus deudas.

De la Torre añadió que el respaldo mostrado por el Fondo desde abril genera confianza. Con respecto a la fecha tope para tener un acuerdo con el organismo, él cree que esto no debe ser una presión, pues entorpecería el diálogo. “Lo importante es que se alcance un acuerdo que beneficie al país, con metas realistas, no se puede firmar algo al apuro y luego no cumplir”, dijo.

En el escenario de que el país requiera más plazo para negociar el acuerdo, una alternativa es que el FMI emita un documento conocido como “letter of comfort” dirigida a los tenedores de bonos.

Miguel Ricaurte, exrepresentante de Chile ante el FMI y economista de Itaú, explica que se trata de una especie de carta de apoyo que extiende el FMI a las medidas que toma un país para reordenar su situación fiscal o externa. “El FMI tiene más conocimiento y estaría más al tanto de la situación del país y, por lo tanto, su opinión es suficientemente bien valorada por otros. Es un análogo a una carta de recomendación”, explicó.

Ecuador busca este año un nuevo acuerdo con el organismo multilateral, luego de que el último Acuerdo de Servicio Ampliado (SAF), firmado en marzo del 2019, se canceló en abril del 2020.

Este acuerdo quedó cancelado porque se detectaron errores en los datos que se habían proporcionado al organismo multilateral para calcular las metas económicas. El programa anterior con el Fondo debía extenderse hasta el 2021.

El Gobierno había presupuestado recibir USD 1 403 millones este año y otros USD 1 403 el próximo año. De ahí que la negociación avanza contrarreloj también por las urgentes necesidades de liquidez.

El FMI y otros multilaterales han aportado con recursos durante este año al Gobierno de Ecuador, por USD 2 680 millones.