15 de diciembre de 2020 19:25

La temporada de captura del dorado motiva al sector pesquero artesanal de Esmeraldas

Los pescadores artesanales de Esmeraldas inician la temporada del dorado con la finalidad de mejorar sus ingresos con las exportaciones. Foto: Marcel Bonilla / EL COMERCIO

Los pescadores artesanales de Esmeraldas inician la temporada del dorado con la finalidad de mejorar sus ingresos con las exportaciones. Fotos: Marcel Bonilla / EL COMERCIO

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Marcel Bonilla

Los capitanes de 500 embarcaciones pesqueras artesanales de Esmeraldas empezaron a cambiar sus anzuelos para el inicio de la temporada de pesca del pez dorado.

En la dársena existen 800 embarcaciones o lanchas, de las cuales, un poco más de 500 se dedican a la pesca de altura o de especies como el dorado, gacho, banderón, albacoras y tollos.

La pesca de dorado, entre diciembre y marzo, es una de las más esperadas por ser un producto de exportación. Además, se paga un mejor precio, aunque la pandemia hizo parar las exportaciones hacia los mercados, como Estados Unidos.

La temporada anterior no fue la mejor, porque debido al virus no se pudo enviar el producto al exterior. 10 meses después, el precio de la libra se mantiene en USD 1,30 cuando en otros años, por estas fechas, era de USD 3,50.

Los pescadores artesanales de Esmeraldas inician la temporada del dorado con la finalidad de mejorar sus ingresos con las exportaciones. Foto: Marcel Bonilla / EL COMERCIO


De acuerdo con estadísticas de la Cámara de la Pesquería de Esmeraldas, la producción de dorado en temporadas altas es de un millón de libras al mes.

El Instituto Nacional de Pesca (INP) estima que en el país se capturan entre 20 000 y 25 000 toneladas anuales de dorado.

Entre los productos que generan mayor utilidad a los pescadores de Esmeraldas están el atún, dorado, pez espada, pargo y wahoo, explica Roddy Cedeño, uno de los 50 dueños de bodegas del puerto artesanal pesquero de Esmeraldas.

Aunque la Cámara Provincial de la Pesquería no cuenta una aproximación de las pérdidas económicas por dejar de exportar, asegura que son altas y obligó a que muchos de los 4000 pescadores dejaran de faenar por seguridad.

El presidente de la Cámara, Rafael Vergara, dice que enero del 2021 puede ser el despunte del sector pesquero, porque con las primeras lluvias en Esmeraldas puede ingresar esa especie a las costas.

“En invierno se recorre menos millas náuticas, eso permite un ahorro de combustible, alimentación y más días de faena. Actualmente, por la distancia se pesca hasta dos días en la semana, en inviernos hasta cuatro faenas”, señala Vergara.

El promedio de gastos por faena está entre los 800 y USD 1 000, pero hay días en que la captura no representa ni los gastos y se traduce en pérdidas para ellos, explica Julio Ayoví, quien lleva 25 años a esta actividad pesquera.

A través de la Cámara de la Pesquería de Esmeraldas se ha pedido al Comité de Seguridad en el Mar, presidido por la gobernadora Cecilia Angulo; la Capitanía de Puerto y Subcomando de Guardacostas, que apliquen la estrategia de seguridad marítima ante presencia de delincuentes de mar.

Se trata de evitar los robos a los pescados que van a unas 100 millas náuticas, donde son atacados por los piratas que roban motores, embarcaciones y el combustible de los artesanos del mar.

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