15 de noviembre de 2020 00:00

Un acuerdo fase 1 con EE.UU. puede tomar un par de meses

El ministro Iván Ontaneda (segundo a la izq.) se reunió con autoridades de la Oficina de Comercio de Estados Unidos.

El ministro Iván Ontaneda (segundo a la izq.) se reunió con autoridades de la Oficina de Comercio de Estados Unidos. Foto: Cortesía Ministerio de la Producción

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Evelyn Tapia
y Vanessa Silva
Redactoras (I)

La cita del Consejo de Comercio e Inversiones (TIC, por sus siglas en inglés), entre autoridades de Ecuador y Estados Unidos, abrió la puerta para que los dos países labren el camino de un acuerdo comercial.

En el 2006, el Gobierno de Ecuador cerró esa puerta con el país norteamericano, el principal comprador de productos ecuatorianos.

En el TIC realizado el pasado martes en Washington, los representantes de comercio de ambos países revisaron los avances en la relación comercial, desde que el presidente Lenín Moreno manifestara la intención del país de suscribir un tratado, en el 2018.

Y ahora se espera que en los próximos días, probablemente el martes próximo, los dos gobiernos hagan una declaración oficial conjunta del inicio de un acuerdo fase 1.

Esta figura fue creada en la administración de Donald Trump, explicó Iván Ortiz, director del Centro de Negocios de la Cámara de Comercio Ecuatoriano Americana, Amcham, de Quito.

La expectativa, apunta la Cámara, es cerrar esa negociación hasta el cambio de Gobierno en Estados Unidos, que se espera para enero.

Un acuerdo fase 1 es una instancia previa, pero lo que se aborda termina siendo también parte del tratado comercial más amplio que se busca negociar más adelante.

En la fase 1, los dos países pueden dialogar sobre normas generales de comercio, definir medidas que faciliten el intercambio y fijar guías que mejoren la relación. Y, ya en una negociación del tratado amplio, se decidirá sobre desgravación de aranceles o temas sensibles, como uso de transgénicos.

Esta antesala se puede instalar sin que sea necesario que otros poderes del Estado den su aprobación, como sí ocurre con un tratado más amplio.
En el caso de Estados Unidos, la Oficina del Representante de Comercio (USTR, por sus siglas en inglés) requiere que el Congreso apruebe el inicio de la negociación.

Y en el caso de Ecuador, una vez suscrito el acuerdo la Asamblea y la Corte Constitucional deben aprobar el documento, para que entre en vigor.
Estados Unidos ya ha emprendido negociaciones de fase 1 con otros países, como China y Brasil.

Los temas discutidos cambian según la relación comercial con cada nación.

Con China, por ejemplo, se establecieron medidas para reducir la tensión generada por la guerra arancelaria; y con Brasil se acordaron medidas de reducción de trámites burocráticos, entre otros.

En el caso de Ecuador, la fase 1 puede abarcar medidas relacionadas con la eliminación de trabas para facilitar el intercambio de cooperación e integración de las cadenas de valor, comenta Pablo Zambrano, presidente de la Cámara de Industrias y Producción (CIP).

“En facilitación aduanera se necesita reducir tiempos y trámites. Estados Unidos quiere lo mismo, entonces podemos acordar eso como regla general en la relación”, explica.

También se podrían establecer mecanismos de homologación de permisos y licencias que exigen las autoridades aduaneras y sanitarias de los dos países, acota el presidente de la CIP.

Pese a que todavía no se ha realizado la declaración conjunta de los Gobiernos para la fase 1, en el sector productivo están confiados y esperan que esto ayude a recuperar “el tiempo perdido”, dice Felipe Ribadeneira, titular de la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor).

El directivo participó en las reuniones paralelas que realizó el sector privado en Washing­ton, durante la reu­nión del TIC de esta semana.

“Se han planteado hitos para construir una agenda conjunta, con miras a iniciar la negociación de un acuerdo”, indicó.

Pero la cercanía del cambio de Gobierno en Ecuador y en Estados Unidos plantea retos, dice Javier Díaz, presidente de la Asociación de Industriales Textiles del Ecuador (AITE).

“En Ecuador puede llegar un gobierno que no quiera impulsar el acuerdo. En Estados Unidos, en cambio, parecería que no van a cambiar su posición oficial como Estado sobre nosotros y continuar con la agenda comercial, reflexiona Díaz.

El ministro de Producción, Inversiones y Comercio Exterior, Iván Ontaneda, coincide en que la visión de Estados Unidos no tendrá cambios sustanciales, pese al nuevo Gobierno que asumirá en enero.

Ribadeneira asegura que es fundamental que el nuevo Gobierno ecuatoriano conozca el Plan Nacional Exportador del Ecuador para que el país continúe con su agenda comercial.

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