1 de January de 2014 13:02

Cómo desintoxicar el cuerpo por las comilonas de Navidad y Fin de Año

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Hace ya tiempo que las dietas detox suenan con fuerza, como si fueran el resultado de una fórmula mágica que algún iluminado descubrió. Estrellas de cine como Gwyneth Paltrow o Demi Moore y referentes de la moda como Donna Karan fueron y son algunas de sus embanderadas. Y hoy, con la ayuda de Internet, hasta el más común de los mortales es capaz de armar su propia rutina desintoxicante o se ha hecho acreedor en su casilla de mails de las instrucciones para hacer un súper batido verde con poderes increíbles. Por estos días, con las comilonas de Navidad y Fin de Año en ronda, tener la receta de un régimen que elimine todos los excesos resulta más que tentador. Pero, ¿qué es lo más recomendable para depurar el organismo? ¿Es necesaria una dieta o basta con apostar a una alimentación saludable?

A través de órganos como el hígado y el riñón, el cuerpo es capaz de eliminar las toxinas (o sea, las sustancias venenosas que produce el organismo) por sí solo. Pero hay ciertos alimentos que dificultan esta tarea. "Hoy estamos más expuestos a toxinas provenientes de alimentos procesados, como carnes marinadas, alimentos enlatados y comidas rápidas. Si consumimos con frecuencia esos alimentos, nuestro organismo se ve expuesto a mayores niveles de toxinas y se pueden generar cambios en el metabolismo, como cansancio, estreñimiento, hinchazón e incluso dificultad para perder peso", dice la médica Gabriela Fedriani Roger y la nutricionista Viviana Desanzo, del Centro Terapéutico Dr. Máximo Ravenna.

Por ello, el primer paso debe ser lograr una alimentación saludable que incluya todos los grupos de alimentos: cereales y leguminosas, verduras y frutas, leche y derivados, carnes y huevos, grasas. "En la medida en que una persona tenga una alimentación completa, equilibrada, variada y apetitosa, las llamadas dietas desintoxicantes no son necesarias", opina la licenciada en Nutrición Paula Moliterno. En ese esquema, el agua también constituye un nutriente base e indispensable. "La mayoría de las sustancias indeseables en el cuerpo son hidrosolubles y pueden eliminarse a través del riñón por medio de la orina", explica Moliterno. Consumir "abundante" agua es una recomendación en la que los expertos también concuerdan. "Hay que aclarar que el agua no engorda ni adelgaza. Ayuda a limpiar y desintoxicar el organismo y puede contribuir a dar más saciedad, pero no aporta ni elimina calorías en ninguna de sus formas", agrega la especialista.

Debido al rol fundamental del agua para el metabolismo, es que los alimentos con alto contenido de H2O resultan "naturalmente" desintoxicantes. Entran en este grupo las frutas y las verduras, con un lugar privilegiado para la lechuga, el tomate y el zapallito; también el melón y la sandía.

"En definitiva, podemos llamar 'desintoxicantes' a todos los alimentos que favorezcan la correcta eliminación de toxinas estimulando la función digestiva, aquellos ricos en antioxidantes que nos depuran de radicales libres y aquellos que nos aportan nutrientes esenciales", sostiene Verónica Pombo, especialista en alimentación natural y directora de la tienda orgánica La Granola. En su lista Pombo es generosa; aparecen las hojas verdes (berro, espinaca, lechuga), variedad de frutas (especialmente arándanos, frutos rojos y bayas de goji), cereales integrales, jugo de limón (agregado a jugos y ensaladas), té verde, jengibre, repollo y remolacha.

  • DIETAS

En términos generales, la mayor parte de las dietas que popularmente se conocen como desintoxicantes arman una propuesta para limpiar el organismo por unos días. "Quienes las recomiendan las promocionan como dietas no tan estrictas, que al realizarse mejoran la sensación de bienestar, evitan la hinchazón de abdomen y renuevan las energías, como si fuera un impulso para sentirse mejor o para iniciar un tratamiento de descenso de peso", dice Moliterno.

Si bien varían, la mayoría de este tipo de regímenes requieren alguna versión de ayuno. "Es decir, dejar de comer ciertos alimentos por un par de días para luego reintroducirlos gradualmente", explican las técnicas de Ravenna. Lo más frecuente es que reduzcan la ingesta de grasas, azúcares y harinas, al tiempo que incrementan la cantidad y variedad de frutas y verduras. Además, advierte Pombo, para aumentar la efectividad se sugiere sustituir las frituras por preparaciones hervidas, horneadas o cocinadas al vapor.

Lo más común es que una dieta detox proponga iniciar el día en base a licuados de frutas sin azúcar o simplemente frutas (en ayunas). Luego, realizar un almuerzo y una cena en base a pescados y verduras, y beber abundante agua durante el día. Indican no incluir café o té y recomiendan hacer ejercicio y distraer la mente. Aunque tienen un perfil "bastante saludable", define Moliterno, no es conveniente sostenerlas durante períodos prolongados. "Al evitar determinados alimentos por mucho tiempo, por ejemplo los lácteos, como algunas dietas proponen, puede llevar a la carencia de determinados nutrientes", agrega la profesional.

Pombo es aún más radical. Para la especialista en alimentación saludable, ninguna dieta que plantee el exceso de un grupo de alimentos en detrimento de otro es recomendable. En cambio, sostiene que realizar un día a la semana de "sólo líquidos" no tiene por qué conllevar consecuencias negativas. "Si esos líquidos mantienen la proporción ideal de cada grupo, entonces estarán proporcionando los nutrientes necesarios. Además, si se preparan en forma de sopas o licuados, tienen una elaboración sumamente saludable".

Los hábitos alimenticios se caracterizan por el alto consumo de preparaciones industrializadas, la preferencia por las carnes rojas y el exceso de café de día. "No sería raro esperar que al implementar este tipo de cambios la persona se sienta mejor en términos generales. Con más ánimo, mayor vitalidad y sintiendo que está cuidando su salud", concluye Moliterno.

Es frecuente que este tipo de dietas se difundan de boca en boca, sobre todo en estas semanas de comilonas y excesos calóricos y de alcohol. Sin embargo, los especialistas consultados por Domingo coinciden en la importancia de recurrir a un profesional de la salud -tanto médico general como nutricionista-antes de embarcarse en uno de estos tratamientos.

Además, más allá de que quienes realizan una dieta desintoxicante se sienten mucho mejor, con resultados visibles tanto en lo físico (calidad del pelo y las uñas) como en el ánimo (energía y humor), la prioridad debe ser lograr un cambio de hábitos, que no siempre se alcanza. "Lo ideal sería poder adquirir el hábito de esta alimentación más saludable de forma constante, en el día a día, pensando en los beneficios que ello trae para la salud en general", señala Moliterno. "Si los tomamos como eventos puntuales en el año y no logramos retener ni incorporar ninguna de estas conductas saludables, entonces su impacto será acotado. Si, en cambio, logramos sostenerlos en el tiempo, se volverán una constante".

  • LICUADO PARA EMPEZAR MEJOR EL DÍA

Comenzar el día con un licuado de fruta es una buena opción, sobre todo porque tanto el agua que contienen como la que se le agrega permite rehidratar el cuerpo tras el ayuno de la noche. Para lograr un desayuno completo, lo ideal es complementar con algún alimento energético, como panes o galletas con adecuada calidad de grasa, recomienda la nutricionista Paula Moliterno.

NO APTO PARA LOS MENORES

Las dietas desintoxicantes, al ser "restrictivas", no son aconsejables para niños y adolescentes, coinciden los expertos. "Lo ideal es que estos grupos tengan una dieta equilibrada, con todos los nutrientes necesarios para su desarrollo, evitando desórdenes alimentarios y ayunos", sostiene la nutricionista de la Clínica Ravenna Viviana Desanzo. Además, es conveniente estimular el movimiento y el ejercicio, que también son factores clave para mantener una vida saludable.

CUATRO TIPS

  • Las hojas verdes siempre son beneficiosas. Combinando berro, espinaca y lechuga se puede preparar un jugo para el desayuno, diurético y a la vez antioxidante.
  • Se recomienda consumir alcauciles, repollo y remolacha, que favorecen la función hepática. Se pueden agregar a jugos para tomar en la mañana.
  • Para que el hígado no trabaje forzadamente, es importante incluir la ingesta regular de fibras, que previenen el estreñimiento.
  • Médicos y nutricionistas recomiendan evitar el alcohol, el tabaco y la cafeína. También el exceso de harinas refinadas, azúcares, sal y bebidas gaseosas.
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