20 de septiembre de 2014 15:18

Andreu Veà, la representación humana de la Internet

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 3
Contento 1
Gabriela Balarezo R. Redactora

Antes de que los campuseros copen los espacios del Campus Party, Andreu Veà- vestido con una camisa a cuadros, jeans y unos zapatos deportivos- se pasea sonriente por las instalaciones de Cemexpo.

Luego toma asiento en una de las sillas metálicas de la sala de prensa. Se presenta y recuerda la última vez que estuvo en Quito. Fue invitado a ser ponente en el Campus Party del 2011 y en esa ocasión tuvo la oportunidad de recorrer la ciudad junto al artista visual y ciborg sonocromático, Neil Harbisson.

En apariencia, en tres años no ha cambiado nada. Conserva su sonrisa, su figura, su cuidada barba…Sin embargo, esta vez, llegó a la capital ecuatoriana con una meta cumplida: la publicación de su libro ‘Cómo creamos internet’ y sobre el cual trató la conferencia impartida en el Campus Party de 2014.

En realidad, tanto la conferencia como el libro tratan sobre su vida. Así, tres días antes del día estipulado para su charla, sentencia: “Voy a intentar que la gente llore. No de tristeza, si no de emoción (con la charla)”.

Durante la cuarta edición de la fiesta tecnológica Veà tiene la misión de contagiar su estilo de vida a los jóvenes ecuatorianos y también combatir (en general) los complejos de inferioridad que aquejan a la sociedad de las distintas naciones.

Nativo de Barcelona y ciudadano del mundo, el llamado biógrafo de la Internet, dejó su tierra e inició un increíble viaje en búsqueda de los orígenes (a los pioneros) de la web. En este sentido, quiere traspasar este sueño que tuvo a los jóvenes del país e invitarlos a que salgan del territorio natal, se preparen en el exterior, conozcan personas y regresen a mejorar su entorno.

Quiere también que estos jóvenes que se animan a dejar su metro cuadrado de comodidad, pongan a la Internet en el centro de sus vidas y que mediante éste contacten a personas con inquietudes (quizás en China, quizás en Sri Lanka, los kilómetros son irrelevantes) para compartir conocimientos y soluciones.

Andreu quiere además conectar a los próximos 5 000 millones de personas que no tienen acceso a la red para mejorar su calidad de vida. Esa masiva y por poco infinita gestión es su sueño de vida.

La mejor manera para cumplir su inspiradora empresa es predicar con el ejemplo. El día de la conferencia (20 de septiembre de 2014) la alta temperatura en el interior de Cemexpo es casi insoportable. A pesar del calor, Veà sube al escenario impecable: traje negro y corbata roja. Contrario a ‘look’ formal, la charla empieza y se desarrolla siguiendo un curso casual, como si fuera un amigo que recién ha llegado de un viaje y se dispone a contar sus anécdotas.

El recorrido global que lo llevó a visitar a los pioneros de la Internet- durante 20 años- no solo le dejó fabulosas historias y un libro de dos kilogramos, también imprimió en su mente cantidades enormes de conocimientos que suelta a caudales tanto en la entrevista como en la presentación magistral.

Sabe sobre la ubicación actual de los pioneros de la Internet, sobre su historia y aporte (tiene fotografías junto a ellos como innegable evidencia), pero también sabe que en Filipinas- en Manila- los ciudadanos usan la Internet como herramienta de denuncia de la corrupción de la administración pública y conoce asimismo sobre la infraestructura de las telecomunicaciones.

En el 2011, Andreu Veà se tomó una fotografía similar en el Teleférico de Quito durante su primera participación en el Campus Party. Foto: Paul Rivas/ EL COMERCIO

En el 2011, Andreu Veà se tomó una fotografía similar en el Teleférico de Quito durante su primera participación en el Campus Party. Foto: Paul Rivas/ EL COMERCIO

Andreu habla y los campuseros mantienen su vista fija en él y en las imágenes que sustentan sus ideas. Las experiencias que comparte el ponente mantienen a los asistentes totalmente absortos. Ciertamente, lo que quiere también es liberar ese conocimiento para el disfrute de quienes lo rodean.

El penúltimo ponente magistral del CPQ4 no es solo lo equiparable a una enciclopedia humana es también un defensor acérrimo del cambio. No trabaja por más de cuatro años en una empresa y promueve abiertamente el uso de las herramientas tecnológicas.

Días antes de su encuentro con el público del Campus Party, sentado en el área de prensa, dijo ser apasionado de los drones y como es común en él soltó un ‘pedazo extra’ de información al respecto. Un experimento reciente aplicó la tecnología implementada en este tipo de equipos- la estabilidad de la cámara a pesar del movimiento del dron- para dar facilidades a las personas que padecen Párkinson a la hora de comer.

La idea que busca transmitir con este ejemplo, y muchos otros que expuso durante su conferencia, es que el Internet y los avances tecnológicos son fundamentales para mejorar la calidad de vida de las personas.

Después de exponer su punto y para ‘matar’ cualquier duda se levantó la manga de la camisa para develar un pequeño smartwatch negro. Gracias a este aparato puede tener acceso al número de latidos de su corazón por minuto, la cantidad de veces que se despierta en la noche y también los pasos que ha dado durante el día en cifras. Información que cuando tenga una cita médica en el futuro resultará clave.

Veà es muy bueno en lo que hace. Es un código abierto, hardware y software libre, más que el biógrafo de la Internet, es la representación humana de lo que es en sí la Internet. Lo demostró en la conferencia que va ganando fuerza y campuseros según avanza y durante la entrevista.

Para poner fin a su conferencia y a su paso por el evento tecnológico se dedicó a hablar del futuro y de lo que él identifica como su red social. Ésta no tiene que ver con Facebook, Twitter o alguna otra plataforma similar.

Se trata de crear una red de conocimiento, de establecer conexiones y que fue posible- en su caso- porque viajó alrededor del mundo. “Es cuestión de “poner a una persona interesante junto a otra persona interesante para que pasen cosas interesantes”, puntualizó.

Por esta forma tan particular de ser y por su variada experiencia alrededor del mundo contó que su esposa le dice que se parece a un electrón que orbita constantemente alrededor del núcleo. También lo llama de cariño 'Nokia', porque está siempre “conecting people” para que hagan cosas conjuntamente.

Eso fue lo que hizo durante el Campus Party. Enlazar a los jóvenes campuseros a su vida, a la historia de los geeks del internet y a las interminables posibilidades de la Internet. Los invitó a soñar. Basta con su experiencia. A él le dijeron que su viaje hacia los inicios de la web era imposible. 20 años y 300 entrevistas después tiene un libro que le da la razón.

Mire una crónica realizada por un periodista de EL COMERCIO del recorrido de Andreu Veà por Quito en el 2011.

Video: YouTube, canal: Elcomerciocom

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)