De izquierda a derecha. Lorena Espinoza, María José Arrroyo, Ma. Cristina Jarrín, Patricia Vizuete, Idaly Farfán, Rocío Serrano, Manuela Cobos y Alicia Illanes. Foto: Patricio Terán/ SABORES.

De izquierda a derecha. Lorena Espinoza, María José Arrroyo, Ma. Cristina Jarrín, Patricia Vizuete, Idaly Farfán, Rocío Serrano, Manuela Cobos y Alicia Illanes. Foto: Patricio Terán/ SABORES.

Sibaritas

Mujeres Chefs trabajan por una cocina con rostro femenino

Ana Veintimilla
Redactora (I)

‘El lugar de la mujer es en la cocina’ ha sido una de las frases más proclamadas para minimizar el trabajo que hacen día a día muchas mujeres. La sabiduría que se esconde detrás de los fogones, sin embargo, ha pasado por generaciones creando cocineras que además de recetas cocinan afectos y memorias y que hoy buscan reivindicar su nombre en la palestra de la gastronomía. “Hay que tener en cuenta que la primera mujer chef es la madre”, dice Idaly Farfán, chocolatier profesional e integrante de Mujeres Chefs.

Visibilizar el esfuerzo que están haciendo las mujeres en pro de la gastronomía ecuatoriana, los emprendimientos culinarios y la hospitalidad en el país motiva cada día a las integrantes de esta organización sin fines de lucro.

Entre la gastronomía, el periodismo culinario y la hospitalidad se mueven cerca de 36 mujeres de todo el Ecuador que forman Mujeres Chefs. La iniciativa surgió hace dos años cuando un grupo de amigas y colegas de profesión decidieron mostrar el trabajo de la mujer en estas áreas.

A la cabeza de la iniciativa está Lorena Espinoza, quien dirige la escuela culinaria Canadian School en Riobamba. “Quise reivindicar la labor de la mujer en lo que es un oficio mal entendido. Creían que solo teníamos buena sazón y la mayoría hemos estudiado, nos hemos preparado y seguimos educándonos”, dice.

Para Espinoza la discriminación de género en el país fue el catalizador que la impulsó a mostrar la “capacidad, sensibilidad y organización” que aportan las mujeres en distintas áreas de trabajo. Añade que lo vio como una responsabilidad: “Me siento en la obligación de transmitirlo, hablarlo y representar, que vean que tenemos valía”.

Cristina Jarrín, sommelier y periodista especializada en enogastronomía, explica que es un momento coyuntural para forjar el lazo de Mujeres Chefs porque hay mujeres en el mundo que están devolviendo el rostro femenino a la alta cocina. Además, a nivel local “vimos que sí hay mujeres que están invisibles ante el ojo público pero tienen visibilidad en las escuelas de gastronomía”, o en espacios de investigación.

El carácter social también se propone como un eje dentro de la organización. Siendo la educación una de las metas principales, algunas de las integrantes realizan capacitaciones continuas sobre gastro-emprendimiento en sus provincias. Así mismo, cada una tiene la misión de ‘amadrinar’ a una mujer que tenga un perfil de innovación, emprendimiento y sea profesional en el área de la gastronomía y la hospitalidad.

A la propuesta se sumaron nueve mujeres con quienes dieron forma a la organización en el 2014. Uno de los proyectos más visibles en el que participaron en conjunto fue la creación de un calendario cuyos fondos fueron destinados al negocio culinario de una madre de familia.

Cada mes del calendario estuvo acompañado por una imagen de las integrantes y una receta de su creación. Alicia Illanes, chef de cocina ancestral amazónica, presentó una sopa de pitón; la sommelier y periodista Cristina Jarrín entregó los ‘tips’ para elegir un buen vino; y la chef pastelera y docente María José Arroyo aportó con una torta de maduro y babaco. La lista de platillos se apega al estilo de cada chef con 12 recetas de autor.

Mujeres Chefs representa el corazón de cada mujer en sus proyectos culinarios, porque en la cocina, sin cariño, quedan solo ingredientes vacíos.

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