El cocinero estadounidense Grant Achatz, que junto a su equipo inaugura mañana Alinea Madrid, una réplica temporal de su restaurante en Chicago en el Desayunador del hotel Eurobuilding de Madrid, durante la presentación a los medios. EFE/J. J. Guillén

El cocinero estadounidense Grant Achatz, que junto a su equipo inaugura mañana Alinea Madrid, una réplica temporal de su restaurante en Chicago en el Desayunador del hotel Eurobuilding de Madrid, durante la presentación a los medios. EFE/J. J. Guillén

comer fuera

Dos cocinas que mueven sus propuestas y generan tendencia

Ana Belén Veintimilla 
Redactora (I)

En el 2016 algunos restaurantes hacen grandes cambios para volver a los chefs que les dieron vida y otros mueven sus locaciones temporalmente para retar sus propuestas que ya han sido posicionadas alrededor del mundo.

La primera es una referencia a Gastón Acurio, el icónico chef peruano vuelve a las cocinas de su restaurante Astrid y Gastón, en la Casa Moreyra, en Lima. Su chef interino, Diego Muñoz, se retira para emprender proyectos personales. Bajo su mando el restaurante alcanzó el segundo puesto en el 2015 en el listado de los ‘50 Best Restaurants’ de Latinoamérica.

En una entrevista publicada en el blog Fine Dinning Lovers, Acurio comentó que volverá a las cocinas con un equipo joven de 40 personas. No ha estado al mando de una cocina desde el 2014 cuando decidió retirarse del restaurante para continuar con los proyectos de promoción de la cocina peruana alrededor del mundo, entre otros emprendimientos relacionados a la gastronomía.


Volverá a principios de febrero a fijar su residencia culinaria. Para el restaurante Astrid y Gastón -explicó en el portal- tendrá una distinta propuesta cada dos o tres meses. Siempre tomando en cuenta la vocación del restaurante y la suya que es fijar la cocina peruana en un nivel global y promover la cocina sustentable. Todo a través de una cocina creativa, conectada con el producto y llena de sabores únicos.

El segundo restaurante que por esta semana cambia de hogar es Alinea, del chef Gran Achatz. Inicia desde mañana 12 de enero del 2016 un experimento al posicionar una réplica temporal de su restaurante en Chicago en el Desayunador del hotel Eurobuilding de Madrid.

Achatz ha conseguido tres estrellas Michelin por su inventiva en la gastronomía. En Alinea no solo la luz se adecúa para cada ambiente sino que los platillos son una fusión de cocinas que incluyen experiencias moleculares como los globos de helio comestibles que han marcado una tendencia singular en su cocina pues llevan manzana deshidratadas.

El staff estadounidense lo acompaña en este viaje a Europa. Su crew es clave para sentir la verdadera experiencia de Alinea, pues son ellos quienes incluso arman los platillos en la mesa.

En la premiación de los 50 Best Restaurants de todo el mundo, en donde alcanzaron la posición número 26 se mencionó que la coreografía y atención con la que trabajan su staff asemeja “a una bella coreografía de Jackson Pollock desplegándose ante el comensal”.

La residencia temporal de Alinea terminará el 6 de febrero. Cerca de un mes en Madrid, Achatz servirá menús degustación que contrasten sabores y se reflejen en experiencias sensoriales a un costo de USD 570 por persona.

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