Miguel Rivadeneira

Viva la fiesta de la corrupción

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 199
Triste 2
Indiferente 1
Sorprendido 2
Contento 20

La corrupción ha estado presente en todos los gobiernos, unos en mayor o en menor grado, pero la diferencia es que unos han sido receptivos de las denuncias, molestos pero respetuosos de las investigaciones y se empeñaron en buscar sanciones.

Otros evaden responsabilidades, han negado hasta los hechos evidentes con pruebas, insultaron y persiguieron a los denunciantes que han revelado investigaciones desde hace años.

Llegan a la conclusión de que no tienen validez los testimonios y pruebas de los empresarios que aceptan que cohecharon a funcionarios públicos y seguramente solo servirá si la corrupción fue legalizada, como si los robos se hicieran ante notario público.

Incluso sin ruborizarse hacen fiestas en los bienes incautados y mal habidos porque no han podido justificar. 
La corrupción que se evidencia en hechos concretos carcome a los regímenes denominados de centro izquierda e izquierda.

En Brasil un ex presidente y luego la mandataria que fuera destituida están vinculados a actos de corrupción, con pruebas y testimonios de actores del sector privado que han confesado sus acciones.

En Argentina la ex presidenta, condecorada por la Asamblea Nacional lo que debe avergonzar al país, es procesada en otro juicio por delitos de asociación ilícita y administración fraudulenta en la adjudicación de obra pública. Además el juez dictó embargo de sus bienes por USD 635 millones.

Cómo creció su patrimonio durante su administración pública. Antes, la hija de la mandataria fue encontrada con millones de dólares en billetes, igual a otros ex altos funcionarios. Sin embargo, se declaran víctimas y perseguidos políticos. 
Ha sido la danza de la corrupción en nombre de la revolución del siglo XXI.


En el país, el cuento oficial que se ha repetido es que primero eran falsas las denuncias en el sector petrolero, formuladas por los perseguidos de hoy, luego que eran casos aislados para finalmente admitir los hechos, con las evidencias del dinero en los techos y los tarros en las casas de ex altos funcionarios de este régimen.

Otros fugaron al exterior luego de ser gente de confianza al más alto nivel e incluso parientes y entroncados en el poder a los que se les defendiera hasta con actos públicos luego de haber cometido graves actos de corrupción. Se les permitió salir tranquilamente del país y hoy se rasgan las vestiduras al plantear un pacto ético (?) y pedidos de extradición. 


El caso Odebrecht es otra presunción de la corrupción y hoy en lugar de rendir cuentas por lo que han hecho en 10 años se trata de deslindar responsabilidades y desviar la atención hacia administraciones anteriores y los contratos con gobiernos seccionales, que también deben ser indagados, pero sin olvidar los actuales.

¿Qué habrá pasado en los otros sectores estratégicos que han manejado miles y miles de millones de dólares?