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En el vacunatorio del Bicentenario hubo música y danza

En el coliseo de la U. Central se atendió a personas con discapacidad y rezagados. Foto: Julio Estrella / EL COMERIO

La vacunación contra el nuevo coronavirus continuó, el pasado sábado 12 de junio de 2021, en el Centro de Atención Temporal Bicentenario. Por primera vez se le dio un marco festivo, coordinado por los Ministerios de Salud Pública y de Cultura y Patrimonio.

Al pie del sitio, quienes acudían a vacunarse eran divididos en dos filas: a la derecha los que debían recibir la primera y segunda dosis de la vacuna Pfizer y a la izquierda, los de Sinovac. Sobre todo hubo adultos mayores o con ­alguna discapacidad junto a sus acompañantes.

Ante la gente que hacía fila, se instaló una gran tarima cubierta. Allí se presentó una parte de la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN): 38 músicos de las áreas de cuerdas y percusión del conjunto.

Durante 45 minutos deleitaron a los presentes con obras clásicas. Hernán Vásquez, director ejecutivo de la OSN, dijo que el objetivo era que la gente llegara y saliera del sitio emocionalmente tranquila.

También intervino la Compañía Nacional de Danza, en una segunda parte del evento.

Las ministras de Salud, Ximena Garzón, y de Cultura, María Elena Machuca, estuvieron en el lugar.

Garzón agradeció la presencia de los artistas, ya que afirmó que puede ser estresante acudir y esperar en los vacunatorios. Resaltó la iniciativa.

Las personas que llegaban al lugar para vacunarse ingresaban por una carpa a un sitio en donde estaban dispuestas varias sillas. La fila nunca tuvo más de diez personas.

Luego de 15 minutos de aguardar entraban al interior del sitio, en donde la espera se extendía por otros 30 minutos.
A continuación, quienes debían vacunarse y sus acompañantes podían dirigirse a uno de los 15 módulos, según la vacuna. Una vez inoculados, pasaban a una sala de espera por si existiera algún tipo de reacción adversa a la vacuna.
Participaron alrededor de 50 médicos, enfermeras, personal logístico y de seguridad.

Patricia Castillo llegó desde Pomasqui. Acompañó a su abuelo a que recibiera la segunda dosis de Pfizer; estaban rezagados. La vacuna tenía que administrase hace 10 días, pero no habían recibido la llamada de confirmación.

En cambio, Efrén Ávila, de 80 años acudió solo. Llegó en bus desde el Centro Histórico, vive junto al Colegio La Providencia. Fue por la primera dosis de Sinovac y reconoció que se había descuidado de los comunicados para la vacunación.

José Scarino llegó para recibir la segunda dosis de Pfizer y resaltó la buena organización. Fue con su hija y su nieta.
En medio del fuerte sol aparecieron quienes vendían sombrillas y bancos para la espera, pero no hubo demanda.

La Ministra de Salud dijo que hasta el momento unos 900 000 ecuatorianos han recibido las dosis completas.

Manifestó que se incrementará el ritmo de vacunación en diferentes lugares del Ecuador con la llegada en las próximas semanas de la vacuna Cansino, que es monodosis.

Este fin de semana también estuvo habilitado otro punto de inmunización en el coliseo de la Universidad Central. Atendió a grupos prioritarios rezagados de la primera dosis. También se administraron segundas dosis pendientes.

Dos filas de unos 15 metros cada una se formaron en distintas direcciones sobre la calle Bolivia hacia el ingreso del vacunatorio. En una se colocaron quienes esperaban la primera dosis y en la otra, los que acudieron por la segunda.

En esta última estuvo Wilson Garcés, de 64 años, quien fue inoculado con la primera dosis de la vacuna de Pfizer el pasado 19 de mayo. El hombre llegó a las 10:30 y contó que llevaba una hora esperando.

El mismo tiempo aguardó Bertha Quinche, de 60 años. Ambos ciudadanos aseguraron que los encargados de la vacunación les informaron que debían esperar porque las dosis de Pfizer se terminaron.

“Enseguida llegó un nuevo lote y la fila volvió a avanzar rápido”, dijo Quinche.

Ayer se vacunó en la UCE con fórmulas de tres farmacéuticas. La coordinadora de ese punto, Lucy Baldeón, dijo que recibieron alrededor de 200 fórmulas de Pfizer, la misma cantidad de Sinovac y unas 280 de AstraZeneca para primeras y segundas dosis.

Las fórmulas se aplicaron desde las 07:00 y el punto de vacunación, al que se acude sin cita previa, cierra cuando se terminan las vacunas. Suele ocurrir a las 17:00.

En el interior del coliseo había sillas tanto para los ciudadanos que avanzaban hacia uno de los ocho puntos de vacunación como para los que iban al período de observación. Estudiantes de Medicina se encargaron de revisarlos.

Baldeón explicó que en el exterior se verifica que se trate de personas con segundas dosis pendientes, con discapacidad, personal de salud o adultos mayores rezagados.

Johanna Navarro, de 33 años, tiene discapacidad visual. Recibió la primera dosis de Sinovac. “Me sentiré más protegida al salir de mi domicilio”.