1 de diciembre de 2019 00:00

Las Balsas protegerá a la Amazona Lilacina

La tala de algarrobos en Santa Elena es una de las principales amenazas para esta ave endémica.

La tala de algarrobos en Santa Elena es una de las principales amenazas para esta ave endémica. Foto: Cortesía Michael Moens

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Redacción Tendencias
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La comunidad de Las Balsas se compromete con el cuidado de la Amazona Lilacina. Esta ave, recientemente reconocida como una nueva especie, ya se encuentra en peligro de extinción debido a la destrucción de su hábitat. Por eso, la Fundación Jocotoco ha emprendido un proyecto junto con la comunidad para proteger el hábitat de estos animales en la Costa ecuatoriana.

José León, coordinador de investigación de la Fundación Jocotoco, explica que en esta zona de Santa Elena se encuentra la población más grande de la especie. Cuando los investigadores supieron de su existencia, acudieron al lugar para llevar a cabo un programa de monitoreo que les tomó seis meses. En este tiempo pudieron identificar los principales sitios de forrajeo y los dormideros del ave.

Al concluir que esta área era de gran importancia para la conservación de estos animales, la fundación empezó el trabajo con la comunidad. León cuenta que les explicaron la importancia de conservar a este loro y empezaron a buscar formas de crear una reserva en esta zona. Finalmente, la comuna de Las Balsas decidió otorgar a Fundación Jocotoco el usufructo de estas tierras ancestrales para protegerlas por un lapso de 99 años.

En esta primera etapa del proyecto, la fundación ya cuenta con 13 hectáreas. El objetivo es adquirir un total de 85 hectáreas, que se ha comprobado son las necesarias para proteger los dormideros donde se congregan en la noche.

León cuenta que, a las 18:00 de cada día, miles de ejemplares llegan a los algarrobos que se encuentran en los alrededores del río Las Piedras. La idea es proteger a estos árboles, ya que antes las personas los talaban y quemaban para producir carbón. Esta práctica estaba acabando con los últimos dormideros de la especie. “Llegamos en un momento crítico, pero los estamos salvando a tiempo”, dice León.

A través de este proyecto, también se busca apoyar al desarrollo sustentable de las comunidades. Para esto, se pretende impulsar la extracción de la algarrobina, que es un producto natural que sale de estos árboles y que puede tener usos medicinales.

León dice que se está llevando a cabo una campaña de educación ambiental para luchar contra el tráfico de especies, que es otra de las prácticas que afecta a la Amazona Lilacina en la Costa ecuatoriana. La campaña está enfocada en los niños de la comunidad y se está creando un libro sobre cómo la tenencia ilegal afecta a esta ave endémica.

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