Mitos y verdades alrededor de la luna roja

El eclipse que se avecina es conocido también entre los astrónomos como 'de sangre', por la tonalidad que adquiere.   Foto: el mercurio de chile

El eclipse que se avecina es conocido también entre los astrónomos como 'de sangre', por la tonalidad que adquiere. Foto: el mercurio de chile

Con el eclipse que se avecina la madrugada de este 15 de abril también llega una serie de mitos. Éstos se han difundido principalmente a través de redes sociales y están vinculados, en su mayoría, con desastres naturales. Incluso en el libro ‘Four Blood Moons’, del televangelista John Hagee se hace una relación con los vaticinios del Fin del Mundo.

Pero los efectos reales no tienen nada que ver con los supuestos bíblicos. La luna se tornará de rojo por la posición a la que llegará, en relación a la Tierra y el Sol. Y el espectáculo podrá ser disfrutado en el continente americano, si hay buenas condiciones climáticas.

  • Mito: El eclipse provocará un tsunami
  • Verdad: El fenómeno no tiene influencia directa con el mar ni con su movimiento.
  • Mito: La luna hará más sensibles a las personas
  • Verdad: El estado de ánimo no se verá influenciado con el fenómeno lunar
  • Mito: El eclipse coincide con Semana Santa y es un indicio de que se avecina el Apocalipsis
  • Verdad: Los eclipses son comunes. La luna se tornará roja dos veces en este año. Es una coincidencia con la fecha.
  • Mito: Los perros se alterarán cuando la luna se ponga roja
  • Verdad: Los ladridos de los perros no están conectados con la luna. Son una forma de comunicación.
  • Mito: En luna roja se recomienda cortarse el cabello para que crezca más rápido
  • Verdad: El cabello crece una media de 1 a 1,5 centímetros al mes, independientemente del estado de la luna.

Los mitos y las verdades alrededor de los alimentos orgánicos

Los mitos y las verdades alrededor de los alimentos orgánicos

Los mitos y las verdades alrededor de los alimentos orgánicos

Se los encuentra en ferias dedicadas a ellos o en secciones acotadas en los supermercados. Se dice que son mejores, naturales y más saludables, y que sería una nueva tendencia en busca de una vida más sustentable. Pero no todo es verdad.

Se trata de alimentos orgánicos producidos a la usanza antigua, cuando la industrialización no llegaba al campo y los químicos (pesticidas y fertilizantes) estaban lejos. Algo que hoy es un privilegio ya que producirlos cuesta más, y consumirlos también.

Estos alimentos reaparecieron en Europa y EE.UU. y desde entonces han crecido en consumo y variedad. Hay tomates, manzanas, lechugas…, productos procesados y congelados.

Aunque muchos defienden un sistema de producción más natural, uno de los peros es su costo más alto. Al no utilizar químicos es más posible que una cosecha entera se pierda por alguna peste, es necesario plantar un solo tipo de cultivo por zona, y se debe rotar la tierra, lo que disminuye la producción en el tiempo. En el caso del ganado, el tenerlos en zonas más abiertas requiere de más tierras y alimentos orgánicos, por ende, más caros.

Aun así, este es un mercado en crecimiento en todo el mundo. Según datos de Research and Markets, el mercado global de alimentos y bebidas orgánicas fue valorado en USD 70 000 millones, en el 2012.

La mayoría de especialistas coinciden en que no tiene prácticamente nada de malo consumir productos orgánicos, pero tampoco casi ninguna ventaja.

Aunque no tienen aditivos y conservan el sabor original no hay información suficiente sobre las ventajas en su calidad nutricional respecto de los productos procesados industrialmente. Esto lo asegura Karin Papapietro, nutrióloga de la Universidad de Chile.

Dena Bravata, investigadora del Centro de Políticas de Salud de la Universidad de Stanford (EE.UU.), hizo un trabajo de revisión de toda la literatura científica al respecto y concluyó en que no hay gran diferencia en los atributos nutritivos.

Su investigación analizó 223 estudios sobre nutrientes y niveles de contaminantes por pesticidas, hongos y bacterias, y otros 17 sobre los efectos que tendrían en la salud. Los resultados apuntaron que “falta evidencia sólida de que los alimentos orgánicos sean significativamente más nutritivos que los convencionales”.

La Food Standards Agency de Gran Bretaña llegó a la misma conclusión tras un estudio. Gill Fine, parte de esta investigación, aclaró que “no quiere decir que la gente no deba elegir alimentos orgánicos, sino simplemente que existe poca diferencia entre unos y otros”.

Tampoco evitarlos

Marcela Giacometto, directora de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad Andrés Bello de Chile, cree que una de las ventajas de estos alimentos es que tanto los pesticidas -en el caso de los vegetales- y las hormonas o antibióticos -para los de origen animal- permanecen en los alimentos aún después de la cocción. “Y estos finalmente llegan al organismo con el riesgo de producir efectos adversos como cáncer”, dice.

Ahora bien, esto depende de dónde provienen los alimentos orgánicos. Sus principales detractores aseguran que aunque se utilicen compuestos orgánicos para hacer de pesticidas, por ejemplo, estos no necesariamente son inocuos.

Incluso, la Agencia de Inspección Alimentaria de Canadá descubrió que cerca de la mitad de las hortalizas y frutas producidas de forma orgánica poseen trazas de pesticidas. Una posible explicación: suelos y aguas contaminados por la agricultura tradicional.

En contexto. En general los atributos destacados por el consumidor tienen que ver con el cuidado de la salud, el sabor y el aporte nutritivo. Además, están dispuestos a pagar un precio mayor por un producto libre de químicos, como pesticidas, en su producción.

No olvide

  • Como tienen menos preservantes, antibióticos o pesticidas, esto implica un mayor riesgo de descomposición prematura.
  • Independientemente de si se consumen orgánicos o no, Giselle Muñoz, nutricionista de clínica Las Condes, dice que la clave sigue estando en tener una alimentación equilibrada. “Si tenemos una mayor ingesta de grasas y sal, no nos va ayudar el consumir alimentos orgánicos”.
  • Es un mito generalizado que tengan diferente sabor y más nutrientes, según los investigadores consultados.
  • En la producción de los orgánicos se respetan los tiempos de crecimiento por lo que tienen suficiente tiempo para sintetizar los azúcares y nutrientes del suelo.
  • Estos productos requieren de más cuidado y son más escasos.