Francisco Rosales Ramos

Engaño eléctrico

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Miércoles 22 de mayo 2019

Ecuador iba a ser el país con mayor generación de energía hidroeléctrica gracias a las enormes inversiones que realizaría el gobierno de “las mentes lúcidas, los corazones ardientes y las manos limpias”, para beneficio de todos los ecuatorianos. No solamente el ciudadano tendría acceso a energía eléctrica estable y a precios reducidos, sino que Ecuador exportaría energía a los países vecinos. En este contexto se lanzó una multimillonaria campaña para dejar de usar el gas licuado de petróleo, GLP, y adquirir cocinas y calentadores de agua, eléctricos. Las cocinas de inducción se importaron masivamente de China y se presionó a la industria nacional para que las fabricara localmente. Estas cocinas están arrumadas en alguna bodega y quienes confiaron en la propaganda y adquirieron estos artefactos se arrepienten amargamente, por su poca utilidad y especialmente por el costo de electricidad. El consumo de gas sigue aumentando y el enorme subsidio que otorga el gobierno a los consumidores y a las zonas fronterizas de los países vecinos. El contrabando de GLP debe ser uno de los negocios más lucrativos.

Transcurridos los 10 años de RC, el país ha confirmado los negociados y chanchullos en la contratación de las centrales hidroeléctricas, los sobreprecios y la deficiente calidad de sus instalaciones y que el cuento de la energía eléctrica barata ha sido precisamente eso: “un cuento”. Una última factura de la Empresa Eléctrica Quito (No. 001-999-023283138) confirma lo dicho. Un consumo de 1.110 kw/hora -por haber desterrado el gas de uso doméstico - termina costando al ciudadano USD 223,67, lo cual significa 20 centavos de dólar por kw/hora, que es un valor más alto que el que se paga en otros países, inclusive desarrollados. Cierto que ese valor incluye costos adicionales al suministro de energía eléctrica, pero al usuario le interesa el pago total y no su composición. Aún si se discriminan los componentes, tampoco el resultado es halagador. Por energía eléctrica se paga USD 135,91, esto es, 12 centavos por kw/hora. Si a eso se agregan los rubros de comercialización (USD 1,41), ¿subsidio cruzado solidario? (USD 13,75) y alumbrado público (USD 34,40) se llega a un total de USD 185,45, esto es, 16 centavos por kw/hora. Y, por último, si se suma la tasa de recolección de basura (USD 38,26) y la contribución a los bomberos (USD 1,97), se llega a la cifra ya indicada, de USD 223,67 por 1.110 kw/hora.

La masiva propaganda del gobierno del caudillo y su clan para que los ciudadanos utilicen artefactos eléctricos y no usen combustibles fósiles, sirvió para enriquecer los bolsillos sin fondo de los funcionarios públicos, de las empresas chapuceras que construyeron las centrales hidroeléctricas y de hábiles intermediarios. Pero, finalmente, el ciudadano de a pie termina pagando todo el costo de estas aventuras político- corruptas.