Llegan las noticias, pero las vacunas todavía no

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Domingo 15 de noviembre 2020

El mundo vivió y vive un momento desconocido para las recientes generaciones, a raíz  de la expansión del covid.

Lo que empezó como algo localizado en una gran ciudad de la China y acaso minimizado en sus inicios, llegó a ser motivo de pánico cuando el coronavirus se convirtió en pandemia y regó sus horrores por doquier.

Apenas un puñado de pequeñas poblaciones en islas poco visitadas se contaron entre las naciones que no recibieron un impacto. De la China viajó a los países vecinos: Japón y Corea del Sur. El covid-19 aterrizó con rapidez en Europa y causó estragos impredecibles, con fuerza especial, en Italia, España, Francia y hasta Reino Unido. Sólidas estructuras institucionales, países con recursos destinados a la salud en modo abundante, con músculo financiero y de reservas, paliaron el problema pero jamás lo resolvieron.

El salto a nuestro continente es historia conocida y los estragos llegaron a Estados Unidos, Brasil, México, Argentina, Perú, Ecuador y otros más.

Mientras la enfermedad y la muerte iban diseminándose, la carrera por las vacunas se precipitó como nunca antes quizá en la historia de la humanidad. Universidades y laboratorios de grandes países y de pequeños conglomerados pusieron una velocidad de mil por hora para lograrla.

Las versiones han sido confusas. La vacuna, que habrá de superar su tercera fase para considerarse como probada y aprobada, muestra distintos tiempos y la preocupación de la sociedad gira alrededor de su efectividad y su rápida aplicación.
Todo por cuanto en todo el planeta se sienten los millones de desempleados, el padecimiento de los enfermos y el dolor por los fallecidos.

Los datos más optimistas sitúan en diciembre o enero la aparición de la vacuna. Ecuador anuncia que en marzo tendrá 4 millones de dosis. Hasta tanto, es oportuno vacunarse contra la influenza, cuyas dosis, en el caso del país, están retrasadas.

Donald Trump ya reservó la vacuna
-con una millonaria seña- para una enfermedad que trató de minimizar. El mundo aguarda, hay muchas noticias pero la vacuna aún no llega.