La nueva proyección económica

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Viernes 21 de junio 2019

El compromiso de sanear las finanzas públicas, tal como consta en el acuerdo firmado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), tiene un costo para la economía nacional, que se traducirá en un menor crecimiento.

La nueva previsión del Banco Central sobre el Producto Interno Bruto (PIB) del 2019 reconoce ese costo del ajuste, aunque es más optimista que el FMI. El Central redujo su estimación de crecimiento del 1,4% al 0,2% para este año, mientras el Fondo proyecta una contracción del 0,5%.

El Banco Central hace un monitoreo de todos los sectores productivos y los agrupa en 46 ramas o actividades. De todas ellas, prevé que 12 registrarán una caída este año, liderada por la administración pública.

Hasta inicios de este año se contemplaba un crecimiento del 2,7% en esta actividad, pero la política de ajuste, de menor inversión pública y de recorte de personal ahora hace prever que se contraerá un 12%.

Algo similar ocurre con la refinación de petróleo, cuya estimación inicial fue un crecimiento del 5,2%; ahora se espera una caída del 9,8%.
El peso de ambas actividades en el PIB, sin embargo, es diferente. La administración pública tiene un mayor peso en el crecimiento de la economía, por el alto número de servidores públicos que depende de ella y el efecto que genera en el consumo.

La producción petrolera también tiene un efecto dinamizador en la economía. Sin embargo, el impulso de este sector será menor al esperado, por las demoras en las licencias para explotar el campo Ishpingo, que forma parte del bloque ITT.

El Banco Central revisó a la baja sus proyecciones en 17 actividades económicas, pero mejoró sus estimaciones para otras 29. Aunque en el balance general la economía se estancará este año, es importante identificar que existen sectores que están mostrando dinamismo, como el minero, que crecerá 17,6% este año.

En la lista también está la producción de banano o la elaboración de productos de molinería, pan, fideos, lácteos o textiles. Un mejor desempeño dependerá de reformas estructurales, que tomarán más tiempo.