Por unas autoridades de calidad y transparentes

valore
Descrición
Indignado 3
Triste 0
Indiferente 1
Sorprendido 0
Contento 14
Domingo 06 de enero 2019

El país merece que la reorganización institucional, tras la década de concentración del poder y demolición que propició el gobierno de Rafael Correa, sea completada con autoridades de altura y conducta limpia.El viernes venció el plazo para que los aspirantes a varias dignidades presenten su hoja de vida y se sometan al escrutinio público y al examen del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social transitorio.

Varias personas presentaron carpetas a última hora para la designación de Fiscal General (hasta el jueves había apenas un par de nombres) hasta sumar 25. Es una función que demanda un alto compromiso por la patria, amén de calidades éticas, reconocido prestigio personal y profesional y formación especializada para una institución que tiene debilidades intrínsecas como las advertidas por la propia Fiscal subrogante, que pese a su confesión pública sobre las limitaciones en cargo tan importante, se decidió a postular.

Varias de las grandes causas de corrupción del gobierno anterior y los presuntos delitos conexos que llevaron a Jorge Glas a la cárcel deberán asumirse con pulcritud y acuciosidad por el nuevo Fiscal. A estos voluminosos expedientes se sumarán los que deriven de las centenas de exámenes de Contraloría, entre ellos los revisados por NN.UU., que responden a temas ya denunciados por la prensa y revisados por el ente que controla el uso del dinero público.

Otras dos autoridades que deberán ser designadas son los defensores del Pueblo y Público. La tarea será ardua y demanda entereza y severidad.

Otro espacio es aquel de la selección y nombramiento de los magistrados de la Corte Constitucional, que ya está en marcha y a cuyos aspirantes el país debe exigirles seriedad y entereza cívica, sabiduría y conocimiento para tan delicada tarea.

Añadamos que las listas para nombrar a los vocales del Consejo de Participación definitivo se han presentado para una elección popular -cuyo resultado es insospechado- para conformar un organismo que fue usado al servicio del gobierno pasado de modo escandaloso.