Sebastián Mantilla

Crisis migratoria

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Miércoles 12 de junio 2019

Cada día ingresan al Ecuador por la frontera norte un promedio de 2000 venezolanos. Desde la agudización de la crisis humanitaria en Venezuela, cerca de 3,7 millones de personas han salido de ese país.

De acuerdo a datos proporcionados por la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), aproximadamente 1,2 millones de venezolanos estarían en Colombia, 800 mil en Perú y 350 mil en Ecuador. En un número también elevado están en Chile (288 mil), España (255 mil), Argentina (130 mil), Brasil (96 mil), Estados Unidos (72 mil) y México (39 mil).

De acuerdo la evolución la situación política, económica y social en Venezuela parecería que el éxodo no va disminuir sino, al contrario, va a incrementarse progresivamente. Pese a las iniciativas que han emprendido varios países de la región, Estados Unidos, Canadá y Europa, Maduro se mantiene en el poder. Mucho más cuando tiene un sólido respaldo de Rusia y China.
Al igual que Europa, donde el flujo migratorio de países del Medio Oriente y África, se ha convertido en un problema difícil de resolver, los países de América Latina no atinan qué hacer con respecto al inmenso flujo de inmigrantes provenientes de Venezuela. Al rebasar los niveles normalmente aceptados por cada país, dicha migración comienza a generar a problemas. En el caso de Ecuador, se puede apreciar un incremento de la competencia laboral, la contratación de venezolanos de manera irregular y con un menor salario, el surgimiento de nuevos bolsones de pobreza, el incremento de la trata y tráfico de personas, el aumento de la discriminación, violencia, delincuencia, xenofobia, etc.

Perú, al igual que ciertos países de la región, acaba de fijar nuevas regulaciones para disminuir el flujo migratorio. Desde el 15 de junio se va a exigir visa y pasaporte para el ingreso de venezolanos. Preocupa que, ante este bloqueo en la frontera, el número de migrantes aumente en el Ecuador, generándose una posible crisis migratoria.

¿Qué hacer? La respuesta no es fácil. La cancillería ecuatoriana explora la posibilidad expedir una “visa humanitaria”. Sin embargo, habría que ver cuál es la decisión de la Corte Constitucional frente al bloqueo interpuesto por la Defensoría del Pueblo contra el gobierno de exigir a los ciudadanos venezolanos pasaporte y pasado judicial. Lo lógico, en este contexto, sería adoptar la misma decisión que el Perú. No obstante, nuestra Constitución y la propia Ley de Movilidad Humana son una camisa de fuerza. Estas normas incorporan el principio de ciudadanía universal, la libre movilidad de todos los habitantes del planeta y prácticamente la eliminación de la condición de extranjero. Un contrasentido y un absurdo cuando se toma en cuenta que el rol fundamental de un Estado es salvaguardar la seguridad y garantizar los derechos de sus ciudadanos.

Si no se toman medidas urgentes, el flujo de venezolanos va a derivar una verdadera crisis migratoria para el Ecuador.