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Nomenklatura chavista

En un artículo publicado el 29 de diciembre del 2015, en el diario El Nacional, de Venezuela, titulado: ‘La nomenklatura chavista’, se definía a la tristemente famosa nomenklatura soviética. La nomenklatura soviética era la clase de privilegiados, la clase de explotadores de la sociedad soviética; una clase que aspiraba a la hegemonía mundial, una clase de parásitos, elegidos cada vez más, por motivos hereditarios.

Disfrutaban de grandes privilegios, y manejaban una clientela sometida a los designios del Jefe que concedía cargos, que convertían al titular de dicha nomenklatura en un poderoso ciudadano que no solo ejercía sus funciones, sino que aupaba y practicaba la corrupción, manejando el poder de manera absoluta, especialmente bajo el caudillaje de Stalin y Breznev. Si repasamos un poco la dolorosa historia de Venezuela, en estos últimos años, desde que se enquistaron en el poder los llamados socialistas revolucionarios bolivarianos del siglo XXI, observaremos que, a lo anteriormente señalado, no habría que agregarle absolutamente nada y, por el contrario, más bien habría que sumarle un rosario de desaciertos, errores, abusos y latrocinio perpetrados por quienes a mala hora llegaron a tomar el poder por la vía del voto popular.

Esta es la nomenklatura chavista, que ha llevado a Venezuela a la más indescriptible ruina, jamás experimentada desde el nacimiento de la República. Y, probablemente, esta sea una de las razones por las cuales los socialistas bolivarianos y marxistas, y por ende comunistas, temen perder las riendas del poder, por cuanto más tarde que nunca los estropicios perpetrados por los padres de esta vorágine populista y demagógica saldrán a la luz. El 11 de abril, razonemos bien nuestro voto.