Análisis económico con énfasis en finanzas públicas, comercio exterior, petróleo, empleo, impuestos y empresas. Mi lema: Los números pueden decir cualquier cosa, depende qué números se escojan. Otros artículos del autor: http://bit.ly/CsrSosa Twitter: @cesarA_sosa
César Augusto Sosa
Economista de la PUCE. Estudió Gestión de Medios de Comunicación en la Universidad Andina. Periodista económico desde 1998 en el Grupo EL COMERCIO. Editor de la sección Negocios y del Semanario Líderes. Actualmente ocupa el cargo de Macroeditor.

OPEP y Ecuador, juntos pero no revueltos

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Lunes 10 de diciembre 2018

El viernes pasado, en Viena, la OPEP y sus aliados acordaron reducir su oferta de petróleo en 1,2 millones de barriles diarios por seis meses, a partir de enero del 2019, con el objetivo de apuntalar los precios del crudo. Ecuador, que volvió a ser miembro del cartel petrolero desde el 2007, apoyó ese ajuste pese a que va en contra de su programa petrolero.

En la declaración oficial de la OPEP solo se menciona que el ajuste para los miembros del cartel será del 2,5%. Sin embargo, el ministro iraní de Petróleo, Biyan Zanganeh, se mostró satisfecho de que su país haya quedado exento del compromiso de rebajar su bombeo. Irán es el tercer mayor exportador de petróleo de la OPEP.

Ecuador, que es el país más pequeño del cartel, en cambio, aceptó que el acuerdo en Viena le significará bajar su producción en unos 11 000 barriles sobre una cuota de 524 000. Pero debido a que su producción ni siquiera ha llegado a esa cuota, el ajuste debiera ser de unos 4 000 barriles.

Históricamente, la OPEP se ha caracterizado por tomar decisiones que luego no se cumplen. Eso es más notorio cuando los países que incumplen son productores importantes como Arabia Saudita, pero si es un país como Ecuador, cuya producción es marginal, no repercute en el mercado.

Por eso, el ministro de Hidrocarburos de Ecuador, Carlos Pérez, enfatizó en que la decisión de la OPEP es una sugerencia y no un mandato, lo que significa que el país evitará cumplir el acuerdo, porque su plan del 2019 implica subir el bombeo a 564 000 barriles diarios de crudo.

Eso podía haber quedado claro en Viena, donde Ecuador tenía al menos dos argumentos para defender su programa de mayor bombeo: su producción es marginal en el mercado internacional y el país ha hecho un recorte mayor al comprometido con la OPEP durante el presente año. La otra opción hubiese sido retirarse del cartel, como lo anunció Catar, debido a que sus planes son incompatibles con los recortes del cartel.