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Van por recursos del público

Nuevos créditos chinos, préstamo del Fondo Latinoamericano de Reserva, emisión de bonos por USD 2 000 millones, préstamo de banco Goldman Sachs con garantía de oro, acercamiento al Fondo Monetario Internacional… Y todo esto desde inicios de este 2014.

Este acelerado endeudamiento público es producto de las necesidades de financiamiento para este año, que bordean los USD 9 000 millones. Los nuevos préstamos ya han cubierto el hueco, pero el plan oficial hasta el 2017 demandará de unos USD 8 000 millones anuales, lo cual llevará al límite la capacidad de endeudamiento del país.

En este contexto entró en escena el proyecto de Código Monetario, aprobado por la Asamblea el mes pasado y que ahora está en manos del Ejecutivo para su aprobación o veto. A través de una Junta de Regulación creada por este Código, el Gobierno podrá orientar los depósitos del público para el cumplimiento del plan del Buen Vivir. Y también podrá hacer que una parte del Fondo de Liquidez de la banca privada, que bordean los USD 2 000 millones, cumplan el mismo objetivo.

Pero la víspera de la aprobación del Código, el Régimen quiso incluir una cláusula para manejar, a través del Biess, el Fondo de Cesantía del Magisterio, de USD 430 millones.La propuesta no pasó y ahora se insiste en la Asamblea con un proyecto para que el mismo Biess maneje 54 fondos privados, que le darían control sobre unos USD 1 000 millones.

Esos recursos son ahorros de particulares, depositados en fondos privados, pero el Régimen quiere imponer un manejo gubernamental de los recursos del público.

Hay dos argumentos: mal manejo de los fondos y una contribución estatal a esos fondos. El primero no tiene sustento en ningún informe de la Superintendencia de Bancos. Sobre el segundo, el origen de los aportes no los convierte en recursos públicos. Es como si el Estado se metiera a administrar los sueldos de los burócratas.