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4 réplicas y los rumores crearon el pánico

Temor en Constitución. Sobrevivientes del terremoto del sábado se dirigieron hacia las zonas altas de la ciudad, tras las réplicas.

Temor en Constitución. Sobrevivientes del terremoto del sábado se dirigieron hacia las zonas altas de la ciudad, tras las réplicas.

Concepción siguió ayer temblando. Y el pánico se sintió en su gente. Una replica de 6,1 grados Richter, pasadas las 14:30 locales, desato la desesperación de muchas personas. El Servicio Sismológico de la Universidad de Chile informó que esa fue la réplica más fuerte desde el sábado.

El pánico solo fue ajeno para algunos penquistas, gentilicio de los lugareños, quienes luego del terremoto del sábado pasado, de 8,8 grados, dijeron “esto (las réplicas) es de todos los días”.

En esta devastada ciudad, en momentos como el de la tarde de ayer, los rumores pueden resultar más peligrosos que los hechos.

Ayer se escuchó, por ejemplo, de un maremoto a 30 km al noreste de esta ciudad. O que fueron los mismos bomberos los que alertaron de un posible tsunami. Esas versiones desataron el caos y la histeria colectiva. Entre los afectados por la confusión estaban más de 100 ecuatorianos que se juntaron en la Plaza de Armas.

La cónsul ecuatoriana en Concepción, Silvia Vallejo, había convocado a los ecuatorianos con el propósito de registrar sus necesidades en medio de la tragedia, la falta de luz y agua en muchos sectores de la ciudad y sus alrededores. Pero también para ofrecer un cupo en el avión Hércules de las FF.AA. que llegó ayer con ayuda humanitaria y provisiones para paliar la falta de alimentos, que aquí es muy evidente.

Ayer se confirmó que 48 connacionales se anotaron para embarcarse en la nave que los llevará de vuelta a Ecuador. En el Hércules había cupo para 80 viajeros y en Santiago estaba previsto que suban más viajeros

Muchos ecuatorianos, sin embargo, no querían volver. “Para cruzarme los brazos. Tendría que irme a casa de mi madre y comenzar de nuevo”, refirió una joven a este Diario.

Bolívar Segovia y Ana Mogrovejo, una pareja de odontólogos cuencanos, en cambio no ocultaron su identidad. Ellos han decidido volver a Ecuador para luego retornar a Chile, a continuar con sus estudios de posgrado en la Universidad local. Ambos, al unísono, contaron que en los últimos días se han alimentado con yogur y galletas y que su situación se puso muy difícil.

Pero no solo los ecuatorianos la tienen difícil en Concepción. Ayer, en esta ciudad y en Constitución, dos de las urbes más devastadas por el terremoto, cientos de personas corrieron a la desbandada en la tarde, cuando la tierra volvió a temblar con al menos cuatro réplicas de magnitud superior a 5 grados .

En Santiago, la presidenta chilena, Michelle Bachelet, reconoció ayer, visiblemente afectada, que los muertos del terremoto y del tsunami superarán los más de 800 reportados. El Gobierno confirmó hasta ayer 802 muertos, pero la cifra de víctimas pudiera dispararse cuando se confirme el paradero de centenares de desaparecidos.

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