26 de abril de 2017 10:24

Duelo de Le Pen y Macron por reunión con huelguistas de Whirlpool en Francia

La ultraderechista Marine Le Pen y su rival centrista Emmanuel Macron visitaron a los trabajadores de la fábrica Whirlpoll en Amiens, Francia, este 26 de abril del 2017. Ambos candidatos galos buscan ganar las elecciones presidenciales en segunda vuelta.

La ultraderechista Marine Le Pen y su rival centrista Emmanuel Macron visitaron a los trabajadores de la fábrica Whirlpoll en Amiens, Francia, este 26 de abril del 2017. Ambos candidatos galos buscan ganar las elecciones presidenciales en segunda vuelta. Fotos: AFP y EFE

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Agencia AFP

La batalla por la presidencia de Francia se aceleró el miércoles 26 de abril del 2017 en el terreno con un duelo inesperado entre Marine Le Pen y su rival centrista Emmanuel Macron en tierras conquistadas por la candidata de extrema derecha.

Mientras que el candidato centrista proeuropeo se reunía con delegados sindicales de la fábrica Whirlpool en Amiens (noreste), amenazada con ser deslocalizada a Polonia, Le Pen hizo una visita sorpresa a los huelguistas que manifestaban frente a la empresa.

“Estoy aquí junto a los empleados”, declaró Le Pen, quien se dio un baño de multitudes y posó para selfis. “Evidentemente que es un mensaje” para los obreros y para el señor Macron, agregó.

Presentándose como la estandarte “de los obreros” y los “trabajadores”, la candidata antieuro y antiinmigración, que llegó primera en esta región el domingo, dijo ser la aspirante “de los franceses que no quieren ser desposeídos de sus empleos”.

Emmanuel Macron, unexbanquero de 39 años, respondió inmediatamente anunciando que se reuniría también con empleados de Whirpool y denunció “la instrumentalización política” del conflicto social en esta fábrica por parte de Le Pen.

“El proyecto de Le Pen destruiría el poder adquisitivo”, denunció. Le candidata de extrema derecha quiere salir del euro y promete organizar un referéndum sobre la pertenencia de Francia en la Unión Europea.

Las regiones norte y noreste de Francia, golpeadas por el desempleo, votaron masivamente por la candidata del ultraderechista Frente Nacional, Marine Le Pen, de 48 años.

Le Pen, detrás de Macron en la primera vuelta de las presidenciales con 21,3% de los sufragios frente al 24% de su rival, multiplicaba paralelamente los mensajes para cosechar votos entre el electorado del conservador François Fillon y del izquierdista Jean-Luc Mélenchon, derrotados en la primera vuelta.

La candidata de extrema derecha, a la que todos los sondeos dan derrotada en la segunda vuelta de las presidenciales, debe encontrar argumentos que seduzcan a electores normalmente ajenos a su discurso político.

“Quiero reunir a todos los patriotas, de derecha y de izquierda, no me importa cómo votaron en la primera vuelta”, sostuvo el martes por la noche en una entrevista en la cadena TF1.

Para esperar imponerse el próximo 7 de mayo, Marine Le Pen tendrá al menos que duplicar el número de sufragios que obtuvo en la primera vuelta (7,69 millones), si la participación se mantiene al mismo nivel.

Movilización


El presidente saliente, François Hollande, que llamó a votar por Macron, seguía multiplicando las advertencias para evitar el ascenso de la extrema derecha en Francia, señalando que “no hay nada hecho”.

El miércoles pidió a todos sus ministros lanzarse de lleno a la campaña para lograr que la candidata ultraderechista “obtenga el resultado más bajo posible” en la segunda ronda, según indicó un miembro de su gobierno.

“Es esencial que estemos completamente movilizados en esta campaña” , dijo Hollande, según el portavoz, estimando que “más que nunca, debemos rechazar la banalización del Frente Nacional”.

Macron, que podría convertirse en el presidente más joven de la historia de Francia, ha obtenido el apoyo de los principales candidatos a la presidencia, e incluso del presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, quien lo felicitó por su victoria en la primera ronda.

El líder de la izquierda radical, Jean-Luc Mélenchon, que llegó en cuarto lugar en los comicios con 19,58% de los sufragios, ha sido el único de los principales aspirantes al Elíseo en no pronunciarse contra la extrema derecha.

Miembros del Partido Socialista hicieron un llamado el miércoles al candidato de “Francia insumida” a “recapacitar”.

“Cuando se es de izquierda, no se tergiversa, nos lanzamos inmediatamente en el combate contra el Frente Nacional”, declaró el presidente del PS, Jean-Christophe Cambadélis.

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