Podcast: Entérese con EL COMERCIO, 1 de agosto del 2021
Lasso sumó perfiles con experiencia política para la…
El ISD para el sector aéreo se puede eliminar vía decreto
Los nombres de 15 patriotas están en el ‘libro de muertos’
Testimonio de Martín Mora: ‘Una alta capacidad es ad…
Tres años de angustia y sin pistas de Verónica y Kiara
Jefferson Pérez: ‘Carapaz nos está haciendo un llama…
Otro preso muerto y cinco heridos deja nuevo alterca…

Indígenas marcharon por Quito contra la nueva Ley de Aguas

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, consideró el lunes 30 de junio un

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, consideró el lunes 30 de junio un "fracaso total" la marcha de indígenas. Foto: Diego Pallero/El Comercio

La marcha de indígenas que partió desde el sur de Ecuador hace diez días ññe Quito este martes, 1 de julio, en protesta contra el Gobierno y una nueva ley que les quita el control de la administración del agua en sus territorios.

Fuertemente escoltados por policías, decenas de manifestantes marcharon de forma pacífica hacia el  parque de El Arbolito.  “Marchamos en rechazo a las políticas que emite (el Gobierno) en contra del pueblo ecuatoriano, los campesinos, como es la aprobación de ley de aguas”, dijo a la AFP Vicenta Minda, una indígena de la nacionalidad saraguro, que acompaña la marcha que partió desde la provincia de Zamora Chinchipe  el 21 de junio.

Los indígenas, que portaban una bandera azul gigante en la que se leía “somos agua“, se movilizaron en rechazo a una norma que regula el uso del recurso y que fue aprobada la semana pasada por la Asamblea.

La nueva legislación le concede al Estado el manejo exclusivo de los recursos hídricos y elimina las juntas indígenas que administraban el agua en los territorios ancestrales.

Las organizaciones nativas, que por décadas administraron la distribución del agua en sus zonas aduciendo la ausencia estatal, sostienen que la norma busca favorecer a las grandes empresas mineras y debilitar la resistencia indígena contra esa actividad.

“Nosotros construimos los sistemas comunitarios de agua y por eso tenemos la posibilidad de decidir las tarifas, los derechos (…). Ahora tendremos que ser controlados por el Estado. Frente a eso hemos dicho: ‘desobediencia civil'”, declaró Carlos Pérez, presidente de Ecuarunari, una organización que aglomera a los pueblos autóctonos de la sierra.

Fracaso total

El lunes, el presidente ecuatoriano consideró “un fracaso total” la marcha, y acusó a sus dirigentes de utilizar las llamadas juntas de agua para hacer “politiquería”. “No lo permitiremos”, advirtió Correa.

La protesta, que reúne a unas 350 personas, según la Policía, es respaldada por grupos de oposición que también rechazan la enmienda constitucional que alienta el oficialismo para incorporar la reelección presidencial indefinida.

“Vamos a instalarnos en un parlamento de los pueblos desde donde estamos convocando a todos los sectores que se han sentido afectados por este gobierno”, dijo Salvador Quishpe, prefecto de Zamora Chinchipe y líder de la manifestación.

 Correa logró que  la Asamblea Nacional sacará adelante la iniciativa con la que pretende, según él, acabar con el monopolio que ejercían sobre el recurso los agroexportadores y camaroneros.

Al menos el 81% del agua en Ecuador es empleada en actividades agrícolas, 13% va para el uso doméstico y 6% es utilizada por el sector industrial, según un estudio privado.