26 de September de 2009 00:00

La historia de la familia Espejo, en el fascículo III

valore
Descrición
Indignado 1
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0

LEA TAMBIÉN

LEA TAMBIÉN

Redacción Cultura 
 
El presente  fascículo de la colección de ensayos históricos ofrece un ensayo original, bien escrito y documentado: ‘Los hermanos Espejo, sabios y mártires’. El autor es el historiador  y catedrático Carlos Freile.
    
La colección, distribuida gratis  por este Diario los martes y sábados, ha sido auspiciada por Grupo EL COMERCIO, Corporación Editora Nacional y Universidad Andina Simón Bolívar.

Está dedicada a estudiantes, profesores y público en general para que conozcan a los personajes, los hechos y los contextos del proceso libertario que se inició hace 200 años.

En la visión de Freile, la familia Espejo estaba conformada por Luis, mestizo venido de Cajamarca, de oficio cirujano. Por Catalina Aldaz, la esposa, criolla y quiteña y por sus hijos: Eugenio, Juan Pablo y Manuela. Gracias a la profesión del padre lograron una holgada situación económica, por eso pudieron comprar una buena casa en la calle del Mesón (hoy Maldonado), refiere el autor.

En la portada del fascículo se aprecia una fotografía de la casona de tres pisos, de balcones de hierro forjado y grandes ventanales. Se halla muy cerca de la plaza de Santo Domingo.

Según Freile, como complemento de su actividad general, Luis era el cirujano permanente de dos conventos; además, se le requería como perito en asuntos judiciales por golpes, heridas, etc.

“La madre venía de una familia pobre, pero con antecedentes mejores, y antes de casarse había tenido una hija natural”.
Los dos varones aprendieron las primeras letras en la escuela de los frailes dominicos y luego pasaron al Colegio de San Luis, regentado por los jesuitas.

Cuando estos religiosos -dice Freile- fueron expulsados, Eugenio y Juan Pablo pasaron a la Universidad de Santo Tomás. “La sociedad de la época se dividía por estamentos, o sea por su mayor o menor nobleza, aspecto vinculado a la presencia de sangre indígena o negra”. Sin embargo, los prejuicios étnicos y nobiliarios se matizaban por la riqueza. Carlos Freile escribe de Espejo precursor y mártir, de sus obras.  Su hermano fue  un destacado sacerdote.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (1)
No (0)