2 de octubre de 2020 18:39

Epicentro del covid-19 en España, Madrid prepara un cierre difícilmente aplicable

Un trabajador médico de los Servicios de Urgencias Médicas de Madrid (SUMMA 112) toma una muestra de un hisopo de un hombre en el Centro Cultural Lope de Vega en el barrio de Vallecas, en Madrid, el 1 de octubre de 2020. Foto: AFP

Un trabajador médico de los Servicios de Urgencias Médicas de Madrid (SUMMA 112) toma una muestra de un hisopo de un hombre en el Centro Cultural Lope de Vega en el barrio de Vallecas, en Madrid, el 1 de octubre de 2020. Foto: AFP

valore
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 2
Agencia AFP

LEA TAMBIÉN

LEA TAMBIÉN

Ante el avance del virus, los madrileños se preparaban este viernes 2 de octubre del 2020 para someterse a fuertes restricciones de movilidad, aunque las limitaciones se anuncian difíciles de aplicar en una hormigueante conurbación de más de 4,5 millones de personas.

En aplicación de una orden del ministerio de Sanidad, la región de Madrid confirmó que desde las 22:00 (20:00 GMT) de este viernes se aplicará un confinamiento perimetral a la capital y nueve localidades vecinas, particularmente golpeadas.

“Vamos a acatar y aplicar la norma que nos impone el gobierno”, dijo el ministro regional de Justicia, Enrique López, quien criticó las medidas del ejecutivo central aseverando que “van a generar un gran caos”, el cual se intentará “ paliar ” .

La medida afecta a la ciudad de Madrid y otras nueve localidades cercanas convertidas en el epicentro de la epidemia en España.

Las restricciones significan que los vecinos sólo podrán salir de su municipio en determinados casos, como ir a trabajar o estudiar, ir al médico y atender a personas dependientes.

En cualquier caso podrán moverse libremente dentro de sus municipios, y no se verán confinados en sus casas, como ocurrió en primavera en toda España. Tampoco se prevén restricciones de vuelos internacionales desde Madrid.

Las medidas se aplicarán al término de un enfrentamiento político de alto voltaje entre el gobierno central de izquierdas, partidario de endurecer las medidas ante la alta incidencia de la enfermedad en Madrid, y el ejecutivo regional, de signo conservador y muy reticente entre otras cosas por el perjuicio económico esperado.

Pese al visto bueno del gobierno madrileño, la aplicación se enfrenta a una serie de obstáculos de carácter judicial y operativo.

Sin multas los primeros días 

Alegando una “invasión de competencias” y una “limitación de derechos fundamentales” que debe afrontarse con “especial mesura”, la región de Madrid presentó este viernes ante la Audiencia Nacional, un alto tribunal, un recurso donde pide suspender las restricciones ordenadas por el gobierno.

La presentación del recurso no paraliza la aplicación de las limitaciones de movimientos, ya que la Comunidad de Madrid no pidió medidas cautelarísimas.

En el escrito presentado, el ejecutivo regional alega que las limitaciones carecen de validez jurídica, ya que no fueron aprobadas de manera unánime en una reunión celebrada el miércoles entre el gobierno central y las 17 regiones del país, competentes en materia de gestión sanitaria.

El segundo bemol es que, una vez entren en vigor las limitaciones de entrada y salida en los 10 municipios concernidos, no habrá multas hasta que un tribunal de ámbito regional valide esta limitación de derechos constitucionales.

Eso significa que durante los primeros días, hasta que se pronuncie ese tribunal, la policía no podrá poner multas, sino simplemente informar y advertir a los ciudadanos.

Controlar los movimientos, tarea titánica 

Con tantas excepciones a la norma, entre ellas la posibilidad de desplazarse para trabajar, el desafío de mayor calibre está en cómo controlar un área urbana tan extensa, con gran densidad de población y un nutrido tejido industrial, en donde se producen a diario 2 millones de desplazamientos.

Tal como están diseñadas las normas hasta el momento, una persona que viva en una localidad como Leganés podrá por ejemplo recorrer 15 km en tren suburbano para trabajar en el centro de Madrid, y luego ir de compras o tomar una cerveza con sus amigos en cualquier barrio del municipio capitalino, donde viven 3,2 millones de personas.

“Son tantos los agujeros, que hacer un control de los ciudadanos y de los motivos por los que se están desplazando va ser muy difícil”, avisó este viernes el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida.

La otra crítica de las autoridades regionales es que ahora podrán circular por todo el municipio de la capital los vecinos de aquellos barrios confinados perimetralmente desde el 21 de septiembre, tras observarse en ellos una incidencia de más de 1 000 casos por cada 100 00 habitantes en los últimos 14 días.

“Lo que ha permitido esta orden ministerial es incrementar la movilidad” dentro de la capital, lo cual “no tiene el efecto que nosotros esperamos”, incidió el ministro regional de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (1)