10 de junio de 2020 00:00

La demanda de transporte va en aumento en Quito

Ayer, 9 de junio del 2020, en el Playón de La Marín, se registró más afluencia de pasajeros que llegan desde parroquias como Los Chillos. Foto: Eduardo Terán / EL COMERCIO

Ayer, 9 de junio del 2020, en el Playón de La Marín, se registró más afluencia de pasajeros que llegan desde parroquias como Los Chillos. Foto: Eduardo Terán / EL COMERCIO

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Redacción Quito
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El Distrito Metropolitano de Quito llega este 10 de junio del 2020 a la primera semana con semáforo amarillo, en medio de un mayor movimiento urbano.

Con medidas más flexibles en la emergencia sanitaria también ha aumentado la presencia de gente en las calles y la demanda del transporte público. El reto de las autoridades es tomar medidas que permitan una salida ordenada de la gente, evitando una propagación acelerada de la enfermedad.

En esta semana, el aumento de contagios en Guamaní, Chillogallo, en el sur; Belisario Quevedo, en el norte, y el Centro Histórico -las parroquias con más casos desde abril-, se ha desacelerado. Pero en otras como La Ecuatoriana, Chilibulo y Solanda hay incrementos sobre el 34%.

En ese escenario, los buses que volvieron a prestar servicio para quienes regresaron a sus trabajos de forma presencial deben circular al 50% de su capacidad. Pero cada vez más gente se concentra en las paradas durante las mañanas.

Ayer, 9 de junio, cerca de las 07:00, los usuarios se empujaban para subir a buses interparroquiales e intercantonales, en el sector de Guajaló. Las mascarillas de unos rozaban en las espaldas y hombros de otros que se aglomeraron en la puerta.

No fue el único caso. De hecho, a las 06:30, decenas de personas esperaban un bus en El Trébol. Hubo unidades en las que los pasajeros ocupaban todos los asientos y había dos o tres personas de pie.

En el barrio Jaime Roldós Aguilera, en el noroccidente, un bus -cuyo conductor estaba sin mascarilla- circuló casi repleto. Cuando llegaba a las paradas de la calle N85, San Francisco de Rumiurcu y 25 de Mayo, más pasajeros intentaban subir como sea.

Aunque la Ley de Tránsito castiga con privación de libertad a quienes circulan con exceso de pasajeros, la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) no está sancionando a quienes sobrepasan el límite vigente. Eso, debido a que las condiciones son diferentes en medio de la emergencia por la pandemia, no se puede aplicar esa normativa, según el director de Fiscalización de la entidad, Francisco Arauz.

Por el momento, los agentes metropolitanos preparan un informe en el que se incluye los datos de los buses que incumplen la normativa. Lo enviarán a la Secretaría de Movilidad del Municipio, que ejecutará sanciones administrativas.

Mientras tanto, los agentes detienen a los buses que van llenos y obligan a los conductores a devolver el valor pasaje a las personas que están por sobre el 50% de aforo permitido. Luego, esos pasajeros deben bajarse y tomar otro bus.

En las unidades municipales, en cambio, no se ha visto estos incumplimientos. Ayer, 9 de junio, el secretario Guillermo Abad dijo que la mayoría de usuarios respeta la señalética. E informó que se impidió embarcar a ocho personas porque a través de las cámaras térmicas se detectó que tenían fiebre.

Se calcula que 540 000 pasajeros usaron el transporte el lunes 8 de junio, que fue el de mayor demanda desde el reinicio de operaciones. En total, los 200 buses municipales y 1 508 buses convencionales pueden mover a 586 000 usuarios.

Las sanciones, por otro lado, sí se aplican a quienes incumplen con las restricciones de autos particulares. Desde el inicio de semáforo amarillo, la AMT citó a 923 conductores por ese motivo. El lunes, se desarrollaron 46 operativos interinstitucionales, en los que se revisó a 1 647 vehículos y se citó a 153 infractores por incumplir la normativa.

Pese a los controles, el tráfico es pesado en sectores como los túneles, La Marín y vías del hipercentro como la Amazonas y la Eloy Alfaro, por ejemplo.
En ese panorama, muchos han optado por la bicicleta. Según Abad, antes de la emergencia se contabilizaban unos 30 000 viajes al día y ahora se registran unos 196 000.

Para esos usuarios se delimitó un carril exclusivo de bicicletas entre el parque Bicentenario y el cruce entre la av. Amazonas y Eloy Alfaro, que está habilitado desde el lunes. El plan es motivar el uso masivo de bicicletas en la ciudad.

Pero en la sesión de Concejo de ayer, el edil Juan Manuel Carrión pidió que se expliquen los indicadores que se usaron para concluir con ese aumento elevado en el uso de bicicletas.

Los ciclistas reportaron inconvenientes especialmente en vías que tienen un giro a la izquierda para automotores, pues eso causa confusión y es un factor de riesgo para ellos.

Con el paso a amarillo, también se amplió la atención de los 36 mercados que están abiertos y en las ferias sanitarias habilitadas por el Cabildo.

Ya que el toque de queda se inicia a las 21:00, el horario para los centros de abasto se amplió y ahora va de 07:00 a 18:00. La medida se tomó para fomentar la reactivación económica de la ciudad.

Rommel Rosero, director de la Agencia de Coordinación Distrital de Comercio, dijo que esto se mantendrá mientras dure el amarillo. Aunque hay más usuarios por la flexibilización de las restricciones, no se han reportado problemas, pues la gente acata los protocolos, usa mascarillas y respeta la señalética. Los controles de aforo, ventas y medidas de bioseguridad se mantienen.

Pero en vías con alto movimiento comercial como la Rocafuerte o la José María Alemán, las aglomeraciones persisten. Controlarlas es un reto pendiente para el Cabildo.

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