24 de noviembre de 2019 00:00

Los clientes del Banco Ecuatoriano de la Vivienda tienen hasta fin de este 2019 para regularizar sus bienes

Alrededor de 60 personas acuden a diario al BEV, para ponerse al día con los trámites. Foto: Diego Pallero/ EL COMERCIO

Alrededor de 60 personas acuden a diario al BEV, para ponerse al día con los trámites. Foto: Diego Pallero/ EL COMERCIO

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Mayra Pacheco

Con documentos que datan de los años 70 y 80, decenas de personas llegan a diario al Banco Ecuatoriano de la Vivienda (BEV) para legalizar sus propiedades. Estos trámites son obligatorios, porque tras 59 años de vida institucional, esta entidad cerrará sus puertas el 20 de mayo del 2020.

El objetivo del BEV fue promover la construcción de planes habitacionales en varias ciudades. La entidad tuvo su ‘boom’ en los 80. Pero el 12 de febrero del 2015, el Gobierno dispuso su liquidación para que el programa Casa para Todos asuma ciertas funciones.

Por esto, los clientes deben legalizar sus escrituras, cancelar sus hipotecas y levantar la cláusula de patrimonio familiar hasta fines de este año, refiere Paulina Noboa, liquidadora del banco. Luego de esta fecha, la entidad pasará a manos de un fideicomiso.

En el caso de que los propietarios de los inmuebles no tengan al día sus documentos, la institución transferirá esos bienes a manos del Estado.
Para evitar esta situación, la gente debe acudir a este ente. Los trámites se pueden realizar en las oficinas de Quito, Guayaquil y Portoviejo.

En Quito, aunque el rótulo del Banco que iba en la fachada ha sido reemplazado por otro, la gente recuerda con precisión el lugar del BEV ya que por años ahí pagaba cada mes las letras de sus hipotecarios.

Celia Pozo, propietaria de un departamento en Solanda, cuenta que en 1985 iba con frecuencia a estas oficinas para optar por un crédito. Ella era viuda y trabajaba en una cafetería. En esas condiciones logró pagar su propiedad incluso antes del plazo estipulado.

Pero, en todo este tiempo, no concluyó con todos los procedimientos para tener su bien regularizado. Por esto ahora ha retornado para levantar la cláusula de patrimonio familiar. Las personas que no cumplan con este paso tendrán limitaciones para vender su propiedad, explica Noboa.

Gladys Andino, propietaria de una casa en Turubamba Alto, ha regresado también, luego de casi 30 años porque debe formalizar la cancelación de una hipoteca, que hizo décadas atrás. Luego deberá levantar la cláusula de patrimonio familiar de su

Previo a estos papeleos, los clientes deben tener sus escrituras legalizadas. Solo en Quito, Portoviejo y Manta se han identificado 550 predios que todavía están a nombre del BEV. Para agilizar estos procesos, la institución ha solicitado a los municipios informar qué propiedades están aún a favor del Banco, para notificar a los dueños que el tiempo para regularizar sus bienes se acorta.

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