6 de October de 2013 16:03

La adicción tecnológica en los niños

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El niño llegó a un centro porque sus padres estaban preocupados porque tenía 1 año con 10 meses y aún no decía ni una palabra, sin embargo eso no fue lo que nos llamó la atención, sino que el niño tenía una fijación con el teléfono celular de su mamá. El teléfono era su bobo para calmarlo, su juguete, su niñera, su amiguito de juegos, su todo. Sus padres se podían ir del lugar y él no iba a protestar, pero si le quitaban el teléfono, donde él estaba viendo sus vídeos, era una declaración de guerra y, como tal, él respondía. El ganador era claramente uno: el niño. Los padres se rindieron ante la rabieta que no pudieron controlar.

Esta historia es real y cada día más común. El lanzamiento de los teléfonos inteligentes y las tabletas ha generado cerca de 10 mil aplicaciones para niños, desde infantes, con el supuesto buen fin de que los niños aprendan jugando, mientras los padres pueden ocuparse en sus propios intereses. Nuestros niños de menos de 5 años, incluso tan temprano como de un año, pasan más y más horas del día frente a aparatos electrónicos. Se estima que cuando los niños cumplen 7 años han pasado el equivalente de un año frente a una pantalla electrónica.

Recientemente, en Inglaterra, los medios reportaron el caso de una niña de 4 años con adicción a una tableta electrónica. Desde los tres años había estado usando la tableta y podía estar más de cuatro horas diarias jugando, mostrando un comportamiento compulsivo. Si los padres se la quitaban, la niña reaccionaba con una rabieta y no podían controlarla. La niña fue llevada a tratamiento psiquiátrico para quitarle la obsesión y presentó síntomas parecidos a los de un adicto a las drogas cuando deja de usar las mismas. El psiquiatra que la atendió se especializa en casos de adicciones electrónicas en adolescentes y adultos, una adicción que no había visto en niños. Tal adicción es un trastorno emocional nuevo que va en aumento entre los niños.

 En una encuesta que también se publicó recientemente, la mitad de los padres encuestados indicó que dejan que sus bebés usen tabletas y teléfonos inteligentes; mientras que 1 de cada 7 padres admitió que les permiten que los usen más de cuatro horas diarias, por lo cual se presume que muchos niños pudieran estar adictos. Incluso, se está mercadeando el iPotty, un inodoro para el entrenamiento de ir al baño que tiene una bandeja donde se coloca la tableta electrónica para que los niños se mantengan tranquilos mientras hacen sus necesidades.

Además de la adicción emocional descrita, los expertos están señalando algunas posibles consecuencias adversas al desarrollo adecuado de estos niños:

  • Dificultad con el desarrollo de las destrezas sociales al pasar tantas horas jugando con la tecnología, en vez de jugando con otros niños.
  • Dificultad con el desarrollo del lenguaje, el cual depende de unas buenas destrezas auditivas, mientras que la tecnología provee más para las visuales. De acuerdo a un nuevo estudio, los problemas de lenguaje se han incrementado en un 70 %, algunos secundarios a un diagnóstico, otros como consecuencia del ambiente. Muchos niños llegan a la escuela y aún no pueden expresarse en oraciones. Los resultados del estudio se asocian a muchas horas frente a aparatos electrónicos, mientras los padres pasan cada vez menos tiempo con sus hijos.
  • Dificultad para que desarrollen amor por la lectura porque en sus tiempos de ocio buscarán lo tecnológico, no un buen libro.
  • Pobre desarrollo de vocabulario.
  • Dificultad con la paciencia por acostumbrarse a la gratificación inmediata que proveen los juegos.
  • Exposición a material no apto para su edad.
  • Obesidad, diabetes tipo 2, problemas cardiovasculares

Muchas horas diarias jugando con estos equipos puede causar cambios de largo plazo en los circuitos del cerebro similares a los efectos de la dependencia de sustancias.

El balance es la clave para esta situación, la tecnología puede ser nuestra aliada para la educación de los niños;  pero un bebé, un infante o un niño de menos de 3 a 4 años no debe ser expuesto a estos. La mejor aplicación (app) durante esos años es la falda de mamá o papá, jugar con ellos, el cantarles y leerles libros.

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