8 de mayo de 2017 00:00

El Qhapaq Ñan podría ser parque arqueológico

Modesto Moreta/el comercio El investigador Luis Lara realiza un recorrido por el Qhapaq Ñan que está deteriorado. En el lugar funcionaba un sitio de adoración al sol.

El investigador Luis Lara realiza un recorrido por el Qhapaq Ñan que está deteriorado. En el lugar funcionaba un sitio de adoración al sol. Foto: Modesto Moreta / EL COMERCIO

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Modesto Moreta

Cientos de fragmentos de cerámica rudimentaria están esparcidos en la propiedad de Juan Orozco. Son restos de vasijas, platos, ollas de barro que se destruyeron en los saqueos de varias tumbas o con el uso de tractores que echaron a bajo parte de estas estructuras hechas en piedra.

Orozco dice que por su terreno atraviesa el Qhapaq Ñan o Camino del Inca, que guarda una riqueza arqueológica. Explica que las paredes se desmoronan de a poco ante la falta de mantenimiento. “Hay gente que en la noche realiza las excavaciones; durante el día cuidamos para que no destruyan este patrimonio. Sería importante que las autoridades del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural y del Municipio nos ayuden con la construcción de un parque arqueológico”.

Y es precisamente un tramo de tres kilómetros que cruza por el sector Huapante La Playa, en Píllaro. Orozco cuenta que cerca a su terreno aún están los vestigios de piedra donde hace más de 700 años existía un centro de adoración al Taita Inti (Padre Sol) del pueblo Puruhá. Se refiere a que desde este lugar se puede mirar al sol en el alba.

El 30 de abril, un grupo de vecinos del sector acompañó al arqueólogo Luis Lara en un recorrido. El experto dice que había varias ramificaciones del Camino del Inca y el principal comunicaba a Sigchos, Pujilí y Panzaleo (Cotopaxi), Guapante, San Andrés y Huaynacurí (Tungurahua) y con el Cerro Hermoso en Los Llanganates, en el oriente. “Eso significa que los puruhaes tenían relación con los panzaleos”.

Cuenta que donde se construyó la Plaza de la Resistencia, en el sector de Huaynacurí en el barrio San Jacinto de la parroquia San Miguelito, fue otro centro de adoración de la Reina Choa Sanguíl.

Lara se lamenta porque el Qhapaq Ñan está en proceso de destrucción. Por eso apoya la idea del Municipio y del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC) de que en el sitio se construyan los parques de la familia y de la arqueología de Tungurahua. Las primeras inspecciones y recorridos fueron efectuadas por un grupo de arqueólogos de esa entidad.

Según Lara, dos estudios efectuados por los especialistas del INPC confirmarían que es un lugar sagrado y donde vivieron esos dos pueblos. Falta un tercer estudio para rectificar que podría construirse un parque. “Es el único tramo de la provincia que tiene construcciones y una riqueza arqueológica incalculable. Podría convertirse en un sitio importante para el turismo”.

Pocas piedras talladas y en forma cónica, que están dispersas, se pueden encontrar en el recorrido. Manuel Freire, otro vecino del sector, dice que está dispuesto a vender su propiedad de una cuadra y media para que se transforme en un parque arqueológico, pero los valores por metro cuadrado son bajos. Él cuida para que a su propiedad no ingresen personas extrañas.

Diana Mecías, directora de Turismo del Municipio de Píllaro, explica que se espera financiar el estudio para determinar la importancia de la zona para declararlo como parque arqueológico. “Sería un atractivo turístico y de investigación para estudiantes y arqueólogos del mundo”.

Un proyecto

Junto al parque arqueológico también estaría el parque de la Familia del cantón Píllaro.

En Píllaro

El tramo de ese cantón no fue incluido en la declaratoria del camino del Inca como Patrimonio.

Para investigar

Si se declara al Qhapaq Ñan como parque arqueológico sería un centro de investigación.

El presupuesto


El estudio final para determinar la importancia arqueológica costaría alrededor de USD 52 000.

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