30 de octubre de 2014 12:01

Proyecto chileno prueba factibilidad de llevar quinua y alfalfa al espacio 

Con sus planes de colonizar la Luna o Marte, la NASA  está analiza la factibilidad de establecer granjas espaciales. La quinua estaría incluida en el proyecto.  Foto: Wikicommons

Con sus planes de colonizar la Luna o Marte, la NASA está analiza la factibilidad de establecer granjas espaciales. La quinua estaría incluida en el proyecto. Foto: Wikicommons

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Paula Leighton. El Mercurio de Chile, GDA
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Dos investigadores trabajan en experimentos que apuntan a crear invernaderos o granjas espaciales que permitan alimentar a quienes colonicen la Luna o Marte.

Es por eso que agencias espaciales e investigadores en todo el mundo realizan experimentos para determinar cuán factible será tener un huerto extraterrestre y qué vegetales sería más adecuado cultivar.

De hecho, expertos chilenos están contribuyendo a responder esta y otras preguntas.

Rábanos al espacio

Considerando que la Luna tiene alrededor de un sexto de gravedad que la Tierra y Marte un tercio, una de las mayores interrogantes es si en estas condiciones de baja gravedad las plantas pueden orientar correctamente sus raíces, para obtener agua y nutrientes del suelo y, sus tallos, para dirigir sus hojas hacia la luz, explica Rodrigo Suárez, profesor investigador de la Academia de Ciencias Aeronáuticas, de la Universidad Técnica Federico Santa María.

Como parte del Proyecto Instrumento Gravedad Cero (ZGIP), de la Oficina de Asuntos del Espacio Exterior de las Naciones Unidas (Unoosa), Suárez investigará cómo se comportan 10 especies vegetales durante su crecimiento en un ambiente de gravedad alterada. Partió con semillas de rábano y, en lo que queda del año, probará también con trigo, tomate, lechuga, zanahoria, maíz, pimentón, cebada, quinua y maqui (fruta propia de Chile).

A nivel mundial son 20 los grupos que analizan diversas semillas con un kit proporcionado por la Unoosa. "Buscamos determinar qué especies se comportan bien o tienen un crecimiento normal. Y también cuáles pueden tener problemas para orientarse o desarrollar hojas".

 Para analizar la velocidad y dirección del crecimiento de las plantas en microgravedad, Suárez compara semillas que crecen en condiciones normales en una cápsula de vidrio, con otras que tras germinar se hacen crecer con la cápsula en forma vertical.

Un tercer grupo se pone en un clinostato, dispositivo que rota constantemente impidiendo a la planta reconocer la dirección en que se encuentra el campo gravitatorio. "Algunas de estas semillas han desarrollado raíces normales, mientras que en otras la raíz se enrosca", comenta.
Los resultados finales del proyecto se conocerán en 2016

Con sus planes de colonizar la Luna o Marte, la NASA no se ha quedado atrás analizando la factibilidad de establecer granjas espaciales.

En el Centro de Investigación Ames de la NASA trabajan en dos proyectos que apuntan a ese objetivo: Lunar Plan Experiment (LPX) y Mars Plant Experiment (MPX). En una primera etapa, planean enviar al espacio un miniinvernadero con 100 semillas de Arabidopsis thaliana , una planta emparentada con la mostaza y que "es el estándar que se emplea en los experimentos de la Estación Espacial Internacional", explica a "El Mercurio" Chris McKay, investigador principal del proyecto.

¿Alfalfa en Marte?

Entre sus objetivos, buscan determinar si las plantas pueden germinar en condiciones de gravedad y radiación cósmica como las que ofrecen la Luna y Marte. Además, les interesa conocer el desarrollo inicial de hojas y su fotosíntesis. McKay agrega que en un primera etapa enviarán las semillas "en un invernadero sellado de 1 litro de capacidad, con aire, tierra y un pequeño contenedor de agua que será bombeada a las semillas una vez que lleguen a su destino". El experimento durará 15 días.

El primer invernadero partiría a la Luna en 2015, en alguna de las naves del proyecto Google X Prize. Y las primeras plantas podrían llegar a Marte en 2021, a bordo del rover que la NASA planea enviar en 2020.

Hace unos meses se sumó como coinvestigador de los proyectos LXP y MXP el microbiólogo chileno e investigador del Instituto de Ciencia Blue Marble Space, Armando Azúa. Además de analizar el comportamiento de la arabidopsis , él propuso comparar el desempeño de la alfalfa en las mismas condiciones.

"Al igual que la arabidopsis , la alfalfa es una semilla pequeña, pero sus brotes son comestibles. Además, crece más rápido y libera más CO2, que es una de las variables que se quiere medir", explica Azúa, quien indagará cómo la variación de CO2 en el mini invernadero afecta el número de semillas, su estado de germinación, la posible contaminación y el desarrollo de hojas.

En su experimento usará semillas provistas por la empresa A.C. Baldrich-Chile. "Si éste da buenos resultados, podrían enviarse semillas chilenas de alfalfa al espacio", señala.

McKay no descarta llevar este cultivo: "La alfalfa es una opción interesante. Es posible que incluyamos más de un tipo de semilla en el primer experimento o quizás lo hagamos con otras plantas en el segundo vuelo".

Una chacra poco amigable

Cultivar plantas en el espacio será un desafío mayor. Ingenieros del MIT analizaron los planes de la Fundación Mars One, que planea enviar a cuatro colonos a Marte en 2024. Concluyeron que si todos los alimentos que requieren para alimentarse se cultivan en el mismo recinto donde ellos habitan, la vegetación produciría niveles de oxígeno que al cabo de 68 días terminarían por asfixiarlos. Según calcularon, sería más barato llevar los alimentos desde la Tierra que hacerlos crecer en el planeta rojo.

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