14 de marzo de 2017 00:05

4 994 profesionales de salud dieron el examen de habilitación

1 200 alumnos y profesionales de la salud rindieron las evaluaciones de acreditación en la Universidad Católica.

1 200 alumnos y profesionales de la salud rindieron las evaluaciones de acreditación en la Universidad Católica. Foto: Julio Estrella / EL COMERCIO

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Diego Bravo
Redactor (I)

Llegó al país desde Mérida, una ciudad ubicada en el occidente de Venezuela. El odontólogo Anderson Torellas, de 34 años, se radicó en Ibarra y comenzó a trabajar en una clínica dental de esa ciudad como asistente. Cuenta que su meta en Ecuador es ejercer su profesión.

Se presentó en la Universidad Católica de Quito para rendir el examen de habilitación para el ejercicio profesional de Medicina y Odontología, el domingo pasado. Sostiene que el pénsum académico que recibió en la U. de Los Andes de su país es similar al de los centros de Ecuador. Estudió cuatro horas diarias tras salir del trabajo. Revisaba el cuestionario de la web del Consejo de Evaluación, Acreditación y Aseguramiento de la Calidad de la Educación (Ceaaces).

Según la entidad, 4 994 alumnos de último semestre y profesionales del área de salud se inscribieron para la prueba, en ocho ciudades del país. De ellos, 369 son profesionales nacionales y foráneos que obtuvieron sus títulos de tercer nivel en universidades del exterior y los registraron en la Senescyt. La mayoría son ecuatorianos y venezolanos.

Ceaaces tomo el examen de habilitación profesional

Estos exámenes se realizan desde hace tres años. Holger Capa, consejero del Ceaaces, dice que buscan garantizar estándares mínimos en los profesionales. Así -argumenta- se podrían prevenir los casos de mala práctica profesional.

El objetivo también es medir la preparación de quienes ejercen carreras que pueden comprometer el interés público, poniendo en riesgo la vida, la salud y la seguridad. En otros países como Estados Unidos, España y Chile -comenta- se realiza el mismo procedimiento de evaluar a los profesionales de la salud. En el primero deben pasar el Examen de Licencia Médica para ser autorizados a ejercer y aplicar sus conocimientos. En el segundo hay pruebas de medición de competencias.

Capa explica que la diferencia con otros países es que los exámenes tienen entre 200 y 400 preguntas, mientras que aquí son 130, se debe aprobar el 60% de los ítems. El plan a futuro es adaptar la evaluación local, poco a poco, a estándares internacionales. Y por ende se incrementarán las preguntas.

El cuestionario es elaborado por profesionales y académicos de las facultades de Medicina de todo el país. Para José Eras, presidente de la Federación Médica Ecuatoriana, sí es necesaria la evaluación profesional porque se garantizan los conocimientos del personal. Pero cree que los exámenes deben ser más integrales y abarcar lo práctico, como las destrezas del doctor con los pacientes.

A escala nacional, quienes rinden el examen son graduados y alumnos del área de salud ecuatorianos y extranjeros que egresaron desde el 2014 en adelante. No quienes terminaron su carrera antes.

Una vez que concluyen sus estudios, los profesionales tienen seis años para dar la prueba y obtener su acreditación. Mientras, no pueden diagnosticar ni recetar al no tener una licencia que los acredite.

Cada año se toman dos pruebas. Es decir, los profesionales de la salud tienen 12 oportunidades para acceder a este requisito, a lo largo de seis años. Todavía no hay una disposición para los casos de quienes no aprueben el test en el tiempo planteado. “Cuando se cumpla el plazo veremos qué ha pasado. Si hay personas que tienen ese problema, tomaremos alguna medida. Podría haber casos diferentes”.

En la última jornada de exámenes sí hubo quienes intentaron por segunda vez pasar la prueba. Los ecuatorianos Rolando Ortiz y Luis Miravá, de 34 y 30 años, estudiaron en la Universidad de Ciencias Médicas Mariana Grajales Coello, en Holguín (Cuba).

Según admitió Ortiz, la primera vez que dio la prueba no se preparó, puesto que llegó de Cuba cuando se abrió la convocatoria. El carchense cuenta que le faltaron pocos puntos para obtener la acreditación. Estaba triste, pero comenzó estudiar tres horas diarias hasta acceder a una segunda oportunidad.

Lo mismo hizo el esmeraldeño Miravá. Los fines de semana tomó un curso por USD 250, en Quito, en el que le preparaban para rendir la prueba. Una amiga le recomendó hacerlo.

“La primera vez fallé en preguntas sobre Medicina General
y Pediatría. Los procedimientos en Cuba y Ecuador son diferentes”, admitió Miravá. Ambos esperan aprobar los últimos exámenes e inscribirse para la rural. Luego optarán por especializarse. Los resultados estarán listos en un mes.

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