21 de diciembre de 2017 00:00

Al Zur-ich celebra su fiesta de 15, en San Juan

El grafiti ha sido una forma de arte presente en muchos de sus encuentros.

El grafiti ha sido una forma de arte presente en muchos de sus encuentros. Foto: Vicente Costales / EL COMERCIO

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Gabriel Flores
Redactor (I)

Para los integrantes del Colectivo Tranvía Cero y del Encuentro Artístico Al Zur-ich siempre fue importante conservar la memoria del trabajo colectivo que realizaban en los barrios del sur de Quito.

Con el paso del tiempo esa memoria se convirtió en un archivo documental que contiene desde carpetas de postulación de más 500 artistas, cientos de fotografías, videos, postales y afiches, hasta dibujos, esquemas y presupuestos de cada proyecto.

El material de este archivo se convirtió en el insumo principal para armar la museografía de ‘En Mis Quince. Encuentro de Arte y Comunidad Al Zur-ich’, la exposición anto­lógica que se inauguró ayer, en el Centro de Arte Contemporáneo (CAC).

Dentro de los 16 proyectos, seleccionados por los actuales integrantes del colectivo, aparecen Solo Covers, En la Casa, Ancestros de la Pipol, Galerías Quebradas, Patrona de la Cantera, Museo Incorruptible, Vender el Cuerpo, Plumas, El Arte de Hablar del Arte, La Limpia Mediática, Clausurado, El León de la León, Calzones Parlantes, Frontera, La Cachina Dominguera y La Rotuladora.

Entre los trabajos emblemáticos del encuentro está Patrona de la Cantera. El proyecto realizado en el 2008, por Fernando Falconí (Falco), involucró a un grupo de trabajadoras sexuales de Quito a quienes se les propuso la elaboración conjunta de su propia santa, virgen o patrona.

El resultado de ese trabajo se convirtió en una imagen pintada al óleo en la que aparece una virgen de cabello negro, cuerpo exuberante ataviada con un camisón blanco ceñido al cuerpo, que fue colocado en el Danubio Azul, un cabaré ubicado en las faldas de una cantera de la ciudad.

Solo Covers, una performance coreográfica que se realizó en el 2009, también está dentro de los proyectos más recordados. Después de un entrenamiento de dos meses con Josie Cáceres, la actual directora de la Compañía Nacional de Danza, los integrantes de Tranvía Cero armaron una serie de coreografías que presentaron afuera de espacios culturales, como el Centro Cultural Metropolitano, el Ministerio de Cultura y el Museo del Banco Central del Ecuador.

Estos proyectos son solo dos ejemplos del interés que este encuentro ha tenido por romper con la centralidad de la producción y gestión del arte en la ciudad y en el país.

Todos los proyectos de Al Zur-ich fueron pensados para un contexto y territorio específico, por eso Ana María Armijos, una de las curadoras de la muestra, sostiene que este montaje fue un ejercicio nuevo dentro de la museografía local. “Esta exposición es importante para el encuentro -dice- pero también para la historiografía del arte local. Al Zur-ich posicionó al sur como un espacio de posibilidades para el arte. La mayoría de los artistas contemporáneos han pasado por este encuentro”.

A criterio de Eduardo Carrera, otro de los curadores, el trabajo de Al Zur-ich logró romper con la idea del artista genio y abrió un espacio para el fomento del arte colectivo.

Dentro de esta muestra también se incluyó un espacio para exhibir algunas de las obras del Premio del Público, un proyecto de exposición en casas barriales que se organizó por primera vez en la casa comunal de la ciudadela Plywood. En esta ocasión, los vecinos de San Juan serán los encargados de elegir al ganador.

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