21 de agosto de 2017 00:00

Estudiantes volverán a sus rutinas en dos semanas más

El 21 de agosto comienzan las jornadas de exámenes remediales, luego serán los de gracia. Foto: Patricio Terán / EL COMERCIO

El 21 de agosto comienzan las jornadas de exámenes remediales, luego serán los de gracia. Foto: Patricio Terán / EL COMERCIO

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Diego Bravo y
Mariela Rosero (I)

Desde que comenzaron las vacaciones, a finales de junio, David se acostumbró a ir a la cama hacia la medianoche o recién a las 01:00. Y se despertaba pasadas las 09:00.

Esa rutina cambió hace una semana para este niño, de 10 años. Su padre Rodrigo Lucero le pidió que se fuera a descansar a las 22:00 y que se levantara a las 08:00.

La razón: busca que su hijo se adapte al horario de clases para que no le afecte el inicio de las actividades escolares. Eso será en dos semanas, a partir del 4 de septiembre, de forma escalonada. Aunque algunos planteles con Bachillerato Internacional empezarán en los últimos días de este mes. Ahora, David duerme a las 22:00. Desde la próxima semana, deberá hacerlo a las 21:00.

El chico también comenzó a desayunar yogur, cereal y frutas. La idea es retomar la alimentación saludable y que se acostumbre a ingerir comida desde temprano. En el curso vacacional de tenis ha aprendido a ser más disciplinado.

Para la psicóloga educativa Cristina Tapia, los estudiantes están a tiempo de retomar la rutina. A su juicio, este es el período para que empiecen a ajustar los horarios para dormir y levantarse, así como los procesos de alimentación.

Hay que preparar el camino -dice- para los primeros días de clases, así se evitará que estén somnolientos.

El especialista en cronobiología, Danilo Rodríguez, apunta que el reinicio de clases implica un desajuste de los ritmos biológicos en los escolares, por ejemplo en el sueño.

A su criterio es necesario que el organismo de los chicos se reajuste progresivamente. Así no existirá un desfase con el nuevo ritmo de vida.

Hasta que recuperen sus ritmos habituales sugiere ser pacientes. Lo más importante es el respeto de las necesidades de sueño nocturno, por consiguiente deben adelantar progresivamente el momento de acostarse y de levantarse para que no haya alteraciones. El sueño es indispensable para el rendimiento escolar.

La psicóloga recomienda a los padres que no saturen a sus hijos con actividades académicas en estos días que faltan para terminar las vacaciones. “Es antipedagógico que les tengan con cuadernos mañanas completas, volverán cansados”.

Ella aconseja que 30 minutos al día revisen lo que aprendieron el año lectivo anterior.

Eso hacen con Martina, de 7 años, quien pasa a tercero de básica. Todos los días, ella revisa matemática y lectura junto con su padre Santiago Leguízamo, de 33 años.

“Lo hicimos casi todas las vacaciones”, dice el hombre. En el caso de Juan, de 10 años, desarrolla ejercicios matemáticos con su padre Juan Rosero. “Lo hacemos cada 15 días, si necesita refuerzo le ayudo”.

Su hijo también ha tomado clases de tenis en las vacaciones. Rosero dice que, previo al inicio de las clases, este deporte ayuda a su niño a concentrarse más en una actividad.

Para Henry Ávila, instructor de la academia de tenis que lleva su nombre, este deporte hace que los chicos vuelvan con una mejor predisposición a las aulas. “Fortalece su coordinación, desplazamiento y motricidad”. Además, el contacto con otros niños en una actividad recreativa hace que sean más sociables y que aprendan a trabajar en equipo.

A otros chicos, en cambio, no les costará adaptarse al nuevo ciclo lectivo porque se quedaron a rendir los exámenes remediales, que comienzan el 21 de agosto del 2017.

Durante este verano, algunos tomaron clases particulares de las materias en las que necesitaban nivelarse. Alejandro T., de 17 años, debe dar un examen de química y matemática en el Colegio Militar.
Todos los días, él asiste al instituto preuniversitario en donde recibe clases, de 10:00 a 12:00. Luego repasa materia por las tardes. “Espero aprobar para descansar un poco”.

Tapia asegura que con los niños que empiezan el preescolar o que van a la primaria, los padres deben respetar el período de adaptación. Procurar ir con ellos al colegio, recorrer las instalaciones, comprar juntos los útiles escolares, uniformes y la mochila. Ayudarles para que hagan relaciones sociales, conozcan su entorno.

A los que pasan de séptimo a octavo de básica (secundaria), hay que decirles que las exigencias serán mayores.

En contexto

Los profesores vuelven a sus labores este lunes, tras salir de vacaciones el 28 de julio. Hoy también comienzan las jornadas de exámenes remediales, luego serán los de gracia. El cronograma del Ministerio de Educación establece 200 días de actividades.

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