8 de enero de 2016 00:00

Siete chamanes armaron su exposición

Los chamanes escogieron los objetos para los altares.

Los chamanes escogieron los objetos para los altares. Foto: Xavier Caivinagua/EL COMERCIO

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Giovany Astudillo
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(F - Contenido Intercultural)

Espiritualidades y Ritualidades es el nombre del nuevo espacio de la Sala Nacional de Etnografía del Museo Pumapungo, en Cuenca. Fue inaugurado con la exposición ‘Poder, Rito y Sanación: cosmovivencia del chamán’.

En esta participaron chamanes como Delfa Iñamagua, de la comunidad Cañari del Azuay,Josefina Lema, de Otavalo, y Ricardo Tsakip, de los Shuar. También, Rosa Carrasco, de la parroquia cuencana de Paccha, Rosa Cabrera, del poblado La Toglla (Pichincha), Rosalino Guamán, del pueblo Cañari, y el afroecuatoriano Óscar Paredes.

Fueron invitados a Pumapungo y recibieron una explicación sobre la necesidad de hacer una ceremonia que debía ser registrada. Ellos se reunieron para determinar quién lideraría la misma y qué elementos utilizarían...

En la ceremonia, que se realizó en el complejo de Pumapungo (junto al museo), solo estuvieron los chamanes y un equipo de grabación. Después, ellos ingresaron a la reserva del museo para escoger los objetivos, que ahora son parte de la muestra.

Según la curadora de la Sala y Reserva Nacional Etnográfica, Tamara Landívar, los chamanes armaron sus espacios de acuerdo con la disposición espacial de la sala. “Cuando armaban sus altares se grabaron los audios”. La exposición tiene videos, audios, holograma y realidad aumentada.

“Es una muestra vivencial, que se puede escuchar, mirar, leer…”, dice Jonathan Kouperman, director Cultural en Cuenca del Ministerio de Cultura. “Hay pocos textos para contextualizar”.

En los textos, que fueron colocados en pisos y paredes, se pusieron mensajes de los chamanes. Según Kouperman, se quiso que ellos supieran que este espacio es el medio para transmitir su conocimiento, su legado y reivindiquen su labor.

Landívar cuenta que hubo una rica discusión en poner el nombre de chamán en la muestra, porque el término ha sido desvirtuado. Ellos querían emplear palabras como taitas y mamas, Ubishin (shuar)…, “pero chamán es más reconocido”.

Según Landívar, este espacio lleva el nombre de Espiritualidades y Ritualidades porque es el nuevo concepto que se trabajará y es parte de la propuesta de renovar el museo. En otras tres salas irán las festividades, grupos étnicos y, finalmente, el cuerpo y la palabra con las vestimentas.

La idea es que el museo sea dinámico, dice Landívar. “Es una propuesta integradora... que se gestó con las propuestas y experiencias que hemos tenido al trabajar con culturas vivas”. La propuesta fue debatida en el Simposio Internacional: Museos, Etnografía y Comunidad, a finales del 2015.

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