Los perros con orejas largas y caídas tienen más riesgo de tener infecciones. Foto: Pixabay.

Los perros con orejas largas y caídas tienen más riesgo de tener infecciones. Foto: Pixabay.

¿Cómo limpiar los oídos de tu perro?

Gabriela Castellanos
Redactora (I)

Ya sea que tu perro tenga orejas caídas o levantadas, es importante mantenerlas aseadas para evitar infecciones. Hay razas que por la forma de sus orejas requieren un cuidado especial y meticuloso pues tienden a acumular suciedad y cera. Estos elementos pueden causar malestar e incomodidad en tu amigo peludo por lo que te recomendamos hacer una inspección.


El primer paso es acercarte a su oreja. Si puedes percibir un olor fuerte y desagradable, es probable que tenga una infección de oído. En este caso deberás acudir al veterinario para que te recete un antibiótico especial en forma de gotas que le puedas aplicar.

“Los casos de infecciones son muy frecuentes en consulta porque los dueños no saben que deben limpiar las orejas de sus perros y tampoco saben cómo hacerlo”, explica la doctora Marcela Vélez, médica veterinaria. En la clínica se limpian sus orejas y luego es responsabilidad del dueño mantenerlas adecuadamente, asegura.


Ahora, si notas que solo está un poco sucia, puedes hacer una limpieza sencilla. Para esto necesitas gasas, suero fisiológico o un limpiador auricular para mascotas. Debes humedecer la gasa y limpiar suavemente con tus dedos. "Nunca debemos introducir cotonetes pues podemos dañar membranas importantes que se encuentran dentro del oído", agrega la especialista. Recuerda cambiar de gasa o algodón cuando limpies su otra oreja.


Debes poner atención ante la presencia de parásitos, pulgas o cuerpos extraños dentro del oído. En ocasiones, los animales que pasan mucho tiempo en el exterior pueden albergar estos elementos en sus orejas. A la hora del baño hay que poner especial atención para evitar que entre jabón y agua al oído del perro pues pueden causar otitis.

Luego de limpiar ambas orejas deja que tu perro se sacuda. Es su forma de eliminar el exceso de líquido que pudiera haber quedado. Una vez que terminaste, vuelve a limpiar cualquier secreción que haya salido del canal auditivo.