La zanahoria ayuda al fortalecimiento de los dientes de la mascota. Foto: Pixabay.

La zanahoria ayuda al fortalecimiento de los dientes de la mascota. Foto: Pixabay.

¿Cómo hacer que tu perro se coma sus vegetales?

Redacción Narices Frías (I)

Si bien los perros son carnívoros, necesitan vitaminas y minerales para el correcto funcionamiento de su organismo. Las mascotas que consumen alimento balanceado no necesitan comer raciones extras de frutas y verduras, sin embargo, al hablar de las dietas caseras o crudas, estos alimentos se vuelven fundamentales.

Lo primero es saber qué verduras pueden y no pueden comer los animales de compañía. Las hojas verdes como espinacas, repollo, lechuga y apio son adecuados para tu amigo peludo. Las zanahorias también son aptas para su consumo.

Con respecto a lo que no pueden comer, hay productos de consumo humano diario que pueden causar mucho daño. La cebolla, el ajo, la remolacha y las papas crudas pueden ser alimentos tóxicos para tu mascota. Te recomendamos evitarlas.

Ahora bien, el verdadero problema: ¿cómo hago que mi perro se coma la espinaca? Bueno, es una cuestión de costumbre. Alejandro Alvear, médico veterinario, dice que si se acostumbra a comer vegetales desde pequeño será más fácil. “En el caso de las frutas no es un gran problema porque son dulces (el plátano o la manzana son una golosina deliciosa y saludable)”, comenta.

No te preocupes, no deberás sentarte durante tres horas y jugar al avioncito. Intenta cortar los vegetales en trozos muy pequeños y mezclarlos con su alimento (carne o pollo cocinados). Si vas a optar por una dieta cruda, asegúrate de conocer el origen de los productos para evitar que tu perro se enferme por parásitos y bacterias.

Recuerda no darle los vegetales en grandes cantidades. Las frutas, por su parte, siempre deben estar lavadas y sin semillas. Si es la primera vez que le vas a dar estos alimentos a tu mascota, puedes ir agregándolos a su plato paulatinamente. Día a día puedes ir colocando vegetales diferentes en pequeñas porciones.

Debemos advertirte que al igual que los niños, no a todos los perros les gustarán todos los productos. Si tu perro definitivamente decide que no quiere comer lechuga, no te frustres e intenta con otro vegetal.