16 de noviembre de 2014 14:06

Los hinchas del Aucas pintaron la ciudad de amarillo y rojo

Cientos de hinchas del Aucas, uniformados, se encaminaron al estadio Olímpico Atahualpa desde temprano en la mañana del 16 de noviembre de 2014. Fotos: Paúl Rivas / EL COMERCIO

Cientos de hinchas del Aucas, uniformados, se encaminaron al estadio Olímpico Atahualpa desde temprano en la mañana del 16 de noviembre de 2014. Fotos: Paúl Rivas / EL COMERCIO

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Redacción Quito (I)

Desde Chillogallo hasta Cotocollao, los hinchas de Aucas visitieron este 16 de noviembre los colores de su equipo: rojo y amarillo. En las paradas de la Ecovía, buses, las calles y parques se identificó a los seguidores de este equipo que hoy, domingo 16 de noviembre, juega para definir su ascenso a la serie A.

En la parada de El Ejido, Elena Pineda de 65 años, estaba convencida que el equipo de sus amores volverá a la serie A. En compañía de su hijo iban a la general central, en el Estadio Olimpico Atahualpa.

En los alrededores de este sitio, en las avenidas Naciones Unidas y 6 de Diciembre, se vive fiesta. Se escuchaba tambores, pitos y las tradicionales matracas. Los vendedores aprovechaban para ofertar las camisetas a USD 7 y las banderas a USD 10.

Entre los miles de hinchas, estaba Dani Barona, un comerciante de 31 años que tenía un atuendo de un guerrero auca. Su indumentaria era un homenaje para dos personas. "Para Mónica Gordón (ex dirigente) asesinada y para mi hijo que perdió la batalla contra el cáncer hace 7 meses".

Los hinchas llegaron al estadio desde varias partes de Quito. Por la avenida Naciones Unidas caminaba la barra Armagedón. Se ecuchaban cánticos: "Tiemblen que papá ha regresado".

Para facilitar la movilidad de los transeúntes y aficionados en este sector, la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) suspendió temporalmente el tránsito por la avenida 6 de Diciembre. La gente llega en grupos para ver el ascenso de su equipo después de 8 años.

Los niños no sabían lo que pasaba. Nunca han visto a su equipo con tanto respaldo. Mateo Guerrero, de 7 años, tenía una capa improvisada en su espalda. Era una bandera de Aucas que le regaló su tío con las firmas de los jugadores que hoy enfrentarán a Liga de Portoviejo. Él no sabe por qué es hincha de Aucas, lo único de lo que tiene certeza es que le da emoción asistir a este partido.

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