4 de diciembre del 2015  00:00

Luis Chiriboga implicado en una trama de corrupción

Luis Chiriboga, presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol durante previo a una rueda de prensa en los exteriores de su domicilio en el norte de Quito. Foto: Alfredo Lagla/ EL COMERCIO

Luis Chiriboga, presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol durante previo a una rueda de prensa en los exteriores de su domicilio en el norte de Quito. Foto: Alfredo Lagla/ EL COMERCIO

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Álex Puruncajas

Luis Chiriboga Acosta era conocido como uno de los líderes del ‘grupo de los seis’ directivos de federaciones sudamericanas, que en el 2009 habrían exigido sobornos por parte de la empresa T&T (que poseía los derechos de transmisión por televisión de la Copa Libertadores de América).

Esto lo asegura el informe de 240 páginas del Departamento de Justicia de Estados Unidos que ayer involucró al presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) y a otros 15 dirigentes de Sudamérica y Centroamérica de intervenir en una trama de crimen organizado y corrupción.

Este ‘grupo de los seis’, además de Chiriboga, lo conformaban Rafael Esquivel (expresidente de la Federación Venezolana de Fútbol), Luis Bedoya (expresidente de la Federación Colombiana de Fútbol), Juan Ángel Napout (presidente de la Conmebol), Manuel Burga (expresidente de la Federación Peruana de Fútbol) y Carlos Chávez (expresidente de la Federación Boliviana de Fútbol), según el informe divulgado ayer .

Ahí, se detalla que, en un inicio, Napout, Burga y Chávez lideraban este grupo. Pero posteriormente Chiriboga, Esquivel y Chávez se posicionaron como los "supuestos cabecillas" para obtener el control de las decisiones de los derechos comerciales de los torneos que organiza la Conmebol, que antes habían "sido dominados por los representantes de las federaciones de Argentina y Brasil", según el informe.

Ellos presuntamente exigieron recibir pagos anuales a la compañía T&T y cumplieron su objetivo, de acuerdo al reporte del justicia norteamericana. "Alejandro Burzaco (entonces presidente de la compañía T&T y ahora con prisión domiciliaria en Estados Unidos) aceptó el pago e hizo pagos anuales por seis cifras por sobornos" a los seis implicados, menciona el punto 182 de la investigación.

Este punto no menciona el monto de las cifras que supuestamente se habría entregado a Chiriboga y los otros cinco dirigentes. Sin embargo, es el más grave de las acusaciones en contra del dirigente que está en el poder de la Ecuafútbol desde 1998 y este año asumió su quinto período al frente del organismo del balompié local.

Las acusaciones formales en contra de Chiriboga, quien ayer vino a Quito desde Guayaquil luego de que el escándalo saltó a la luz, son de supuesta conspiración, coimas, pagos ilegales, abuso de cargo y violación de sus deberes fiduciarios.

Chiriboga también es mencionado en otros detalles de la investigación que involucra a la empresa Full Play, de los empresarios argentinos Hugo y Mariano Jinkis –quienes están bajo arresto domiciliario en Buenos Aires. Esta empresa posee los derechos de transmisión de televisión de los partidos de la Selección ecuatoriana por las eliminatorias al Mundial de Rusia 2018.

De acuerdo al informe, la Conmebol nombró a Full Play en el 2010 como agente exclusivo para la comercialización de los derechos de marketing de las ediciones de las Copa América del 2015, 2019 y 2023.

Sin embargo, cuando esto ocurrió, las empresas Traffic International y Traffic USA alegaron que les pertenecían los derechos de la Copa América por un contrato que habían firmado en el 2001 y que podía renovarse este año.

Por este conflicto, Traffic "demandó a la Conmebol, Full Play, y otros, incluidos los acusados Luis Chiriboga, Rafael Esquivel y Luis Bedoya, líderes del grupo de los seis". Esto se menciona en el informe que lo presentaron en Washington.

En mayo pasado, cuando el FBI realizó sus primeras detenciones por el escándalo del ‘FIFAgate’, la Federación Ecuatoriana de Fútbol ratificó que Full Play poseía los derechos de transmisión de los partidos de eliminatorias al Mundial y que existían cláusulas para romper el convenio. Pero estas no se aplicaron.

Desde entonces, Chiriboga evitó pronunciarse sobre el tema. Solo indicó que el vínculo se mantenía. Este nexo viene desde 1998. En julio de ese año, la Ecuafútbol suscribió un contrato por el cual vendió los derechos de televisión de los partidos de eliminatorias de la Tricolor a la empresa Ineswortk, que creó la compañía Full Play en Sudamérica con sede en Buenos Aires. El convenio se cerró en USD 9 250 000, pero en los siguientes años, esos rubros fueron inferiores.

La asociación entre Full Play y la Ecuafútbol se mantuvo para las eliminatorias de los mundiales Alemania 2006 y Sudáfrica 2010. Los nexos comerciales se extendieron en el último proceso pues en el informe económico de la FEF del 2014 se detalla que el organismo registró un pasivo corriente (deuda) a nombre de Full Play por USD 2 millones.

Ayer, la fiscal Loretta Lynch recalcó que continuará en su objetivo por aclarar los vínculos de esta supuesta trama de corrupción por sobornos que alcanzarían los USD 200 millones. La investigación incluye 92 cargos por delitos que van desde organización mafiosa y fraude masivo hasta blanqueo de dinero, y los acusados, de los que ocho ya se han declarado culpables, se enfrentan a un máximo de 20 años de prisión, según el informe.

Los nuevos cargos golpean especialmente a directivos de la FIFA en Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá.

La situación legal del titular de la Ecuafútbol
La fiscalía de Nueva York anunció ayer que varios de los nuevos acusados "se van a declarar culpables y aceptaron su responsabilidad". Sin embargo, también indicó que trabajará "para extraditar a presidentes de asociaciones" involucrados en esta irregularidad.

Entre los directivos que se declararon culpables están el chileno Sergio Jadue y el argentino Alejandro Burzaco, quienes llegaron a sendos acuerdos con la Fiscalía de Estados Unidos y se declararon culpables de los cargos de corrupción a los que se enfrentaban.

En el caso de Luis Chiriboga, el dirigente se pronunció sobre su postura legal para enfrentar las acusaciones.

En el escenario de que la Justicia estadounidense pidiera una orden de extradición, la Constitución de la República de Ecuador no establece que se conceda esta a ningún ciudadano. "En ningún caso se concederá la extradición de una ecuatoriana o ecuatoriano. Su juzgamiento se sujetará a las leyes del Ecuador".

"Los únicos casos en los que se permite una extradición tienen que ver con delitos de lesa humanidad. La Constitución y la Ley impiden que una persona sea extraditada y juzgada", recordó ayer el penalista Ramiro Román.

Por ello, la Constitución ampara a Chiriboga. Sin embargo, él tampoco podría salir del país, ya que se expondría a ser detenido si es que existe una orden de captura en contra suya.

Otros dirigentes de Sudamérica optaron por colaborar con la Justicia de los Estados Unidos. Así ocurrió con Jadue, vicepresidente de la Conmebol y presidente de la Federación Chilena. Él aceptó los cargos y se declaró culpable de conspiración para asociación delictiva y fraude.

Como parte del acuerdo, Jadue aceptó devolver el dinero recibido, según la Fiscalía, que no precisó la cifra. Jadue lleva varias semanas en Miami, adonde viajó de forma sorpresiva desde Chile en medio de los rumores sobre una investigación judicial sobre él en Estados Unidos.

La fiscal Lynch que, con la investigación, ha removido las estructuras del fútbol mundial al destapar el ‘FIFAgate’, insistió en su afán de seguir con las investigaciones.

"No contentos con secuestrar el deporte más popular del mundo por décadas con ganancias ilícitas, estos acusados trataron de institucionalizar su corrupción para asegurarse de que podían vivir de ella, no por el bien del juego, sino para su propio engrandecimiento personal y el aumento de su riqueza", dijo Lynch.

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