29 de noviembre de 2014 21:24

El dueño del perro Arthur ahora solicita una indemnización

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Marcel Bonilla. (D). Redacción Esmeraldas

Vicente Quiñónez
conserva la letra de una canción que le compuso a Barbuncho, el perro que ahora es conocido como Arthur. El can se volvió famoso luego de que el equipo de aventura sueco Peak Performance lo llevó a Estocolmo, el 19 de noviembre pasado.

Pero antes de esto, Quiñónez cuidó al animal durante ocho años.
Él asegura que -desde que se divorció de su esposa-, hace ocho años, el animal se había convertido en su fiel compañero. Lo acompañaba al trabajo o estaba pendiente de su llegada. Cuando se lo regalaron tenía 1 año.

Quiñónez es cantante de cumbias, labra la tierra y trabaja en el Centro de Investigación Biológica Bilsa, en la Y de la Laguna de Cube. Esta población de 300 habitantes es parte de la parroquia Rosa Zárate del cantón Quinindé, provincia de Esmeraldas.

En esa localidad, a la mascota se la conocía como Barbuncho por la cantidad de pelos que tenía en la cara. Con su movimiento de cola llamaba la atención de los extranjeros que llegaban a hospedarse en una cabaña, frente al Subcentro de Salud de la comunidad de la Y.

La mascota solía permanecer en las afueras del Subcentro. Por eso, también era identificado con facilidad por las personas del sector.

En la tarde, bajaba desde el centro médico hasta la vivienda de madera donde vivía solo con su amo. “Cuando dejaba el trabajo me seguía para irnos a casa”.

El Subcentro, que era custodiado por Arthur, está sobre una pequeña elevación desde donde se observa el poblado. En la Y de La Laguna, las calles de tierra tienen huecos en algunos tramos, lo que hace difícil el acceso vehicular.

Los extranjeros premiaban a Arthur con comida, porque este los acompañaba en sus recorridos. Esto último ocurrió en el Mundial de Aventura -que se realizó en el país-, cuando siguió a los integrantes de Peak Performance.

Los médicos del Subcentro también alimentaban al can, revela Edwin Loor. En la casa de Quiñónez, Arthur se alimentaba con comida de casa. “No había dinero para alimentación especial”.

Catherine Cabal es enfermera en el Subcentro de Salud. Ella se sorprendió al conocer que el animal estaba vivo y con nueva apariencia.

Cuando apareció en la TV, Arthur ya no tenía úlceras sobre su lomo causadas por la picadura de animales de monte.

Quiñónez pide que lo mantengan informado para saber cómo está Barbuncho. Él solicita una indemnización para comprar otra mascota que le acompañe en casa. Pero no sabe adónde acudir para realizar ese trámite.

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