15 de noviembre de 2016 00:00

Caribe Júnior, la cantera de los ‘cracks’ de la Selección de Ecuador 

Jugadores de futbol en Sucumbíos en las  canchas de la Federación de Futbol.  Foto: Galo Paguay/ EL COMERCIO

Jugadores de futbol en Sucumbíos en las canchas de la Federación de Futbol. Foto: Galo Paguay/ EL COMERCIO

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Mauricio Bayas

Una tabla con un vidrio sobre ocho palos de madera es la mesa de trabajo del entrenador Pedro Pablo Perlaza.  El ‘Papi’ Perlaza, quien cumplirá 20 años como DT en Sucumbíos en el 2017, bromea cuando invita a entrar a su ‘oficina’, ubicada debajo de las gradas, en el estadio Federativo de esa localidad. 

El calor en Lago Agrio supera los 25 grados y la humedad es alta. En el sitio de trabajo de Perlaza no hay ventiladores. Allí solo hay implementos de fútbol: arcos pequeños de fútbol, un costal con más de 15 balones desgastados, zapatos, redes, botellones de agua…

El lugar es un laboratorio de un estratega con ojo clínico para cazar talentos juveniles, pues desde ahí han salido siete futbolistas que han llegado a la Tri en la última década. Perlaza promovió los futbolistas a través del Caribe Júnior, club que empezó en el fútbol barrial.

El ‘Papi’ Perlaza formó a talentos como Antonio y Énner Valencia (ambos en la Premier Leagüe), Miler y Álex Bolaños, Jefferson Orejuela, Pedro Pablo Velasco y otros futbolistas profesionales que militan en clubes de la Serie A.

En el estadio Federativo de Sucumbíos, el DT Pedro  Pablo ‘Papi’ Perlaza antes de la práctica con juveniles. Foto: Galo Paguay/ EL COMERCIO

En el estadio Federativo de Sucumbíos, el DT Pedro Pablo ‘Papi’ Perlaza antes de la práctica con juveniles. Foto: Galo Paguay/ EL COMERCIO

La vida de Perlaza no ha cambiado. Le gusta andar en moto por las calles de Lago Agrio y formar futbolistas jóvenes.
“Ahora trabajo con 30 chicos en la categoría prejuvenil (nacidos entre el 2000 y el 2001) y con 26 en la juvenil. Un 90% es de aquí. Llegan chicos de Esmeraldas por recomendaciones de amigos o porque los muchachos vienen a entrenarse acá”, cuenta el DT, de 53 años, y exfutbolista de equipos como Barcelona, Deportivo Quevedo y 9 de Octubre.

Este año, el entrenador ubicó a tres juveniles en las formativas del Barcelona de Guayaquil. Tienen condiciones y pasaron las pruebas para quedarse en el equipo del Astillero.

Sucumbíos trascendió en el país como la nueva cantera de futbolistas. Perlaza pasó a ser reconocido como un cazatalentos. Este se apoya en Francisco Salcedo, uno de sus colaboradores, con quien trabaja desde hace más de una década.

Perlaza labora para la Federación Deportiva de Sucumbíos. Para participar en los último Juegos Nacionales de este año tuvo que gestionar los uniformes. Allí buscó a sus expupilos como ‘Toño’, Énner y Fidel. Recaudó USD 900 y quedó en cuarto lugar con los futbolistas que se entrenan cada tarde en el estadio Federativo.

Perlaza se alejó del Caribe Júnior hace cinco meses y está dedicado solo al trabajo en las escuelas formativas de la provincia de Sucumbíos. Confía en que en pocos años saldrán más talentos con su sello.

En la cancha del estadio de la Federación Deportiva de Sucumbíos hay más de 50 juveniles que se entrenan desde las 14:00 con el entrenador Pedro Pablo ‘Papi’ Perlaza. Foto: Galo Paguay/ EL COMERCIO

En la cancha del estadio de la Federación Deportiva de Sucumbíos hay más de 50 juveniles que se entrenan desde las 14:00 con el entrenador Pedro Pablo ‘Papi’ Perlaza. Foto: Galo Paguay/ EL COMERCIO

Caribe Júnior sobrevive
y recluta talentos

En el Hotel Sayonara, en el centro de Lago Agrio, hay un museo del fútbol. En el primer piso, donde funciona la recepción, hay una colección de trofeos, fotos y camisetas del United, de Barcelona y del Caribe Júnior, club de los registros de la Segunda de Sucumbíos.

17 futbolistas juveniles, entre 11 y 16 años de Esmeraldas, son huéspedes del lugar. Ellos alternan los entrenamientos y estudios en colegios de localidad. Defienden los colores del equipo fundado hace 39 años y que también participa en el fútbol barrial y en los torneos provinciales. Este año inscribieron 41 jugadores, según el registro de la Ecuafútbol.

“No hay recursos para ascender a la Serie B. Estamos dedicados a la formación de juveniles. Aquí reciben alimentación y hospedaje. Damos charlas y viven con reglas. No pueden salir ni a la calle sin autorización”, explica Alfredo Orellana, quien es presidente y fundador del equipo.

En el Hotel Sayonara, Alfredo Orellana, presidente del Caribe Júnior, guarda fotos de los seleccionados de la Tri y otros recuerdos. Foto: Galo Paguay/ EL COMERCIO

En el Hotel Sayonara, Alfredo Orellana, presidente del Caribe Júnior, guarda fotos de los seleccionados de la Tri y otros recuerdos. Foto: Galo Paguay/ EL COMERCIO


Cada año reclutan entre 40 y 50 jugadores de Esmeraldas. Ahora, por la crisis económica, no tienen tantos muchachos.
Caribe Júnior empezó a participar en la Segunda Categoría de Sucumbíos en el 2007. El club se formó en 1977 y nació como iniciativa de cuatro estudiantes del Colegio Pacífico Zambrano. El sacerdote Pablo Gallego fue el primer presidente y el español José Albeza el primer entrenador.

Énner, Miller, Fidel Martínez... defendieron los colores del Caribe. ¿Cuántos recursos han recibido por sus transferencias? Orellana no cuantifica los valores que han recibido, pero explica que es poco el ingreso porque en la mayoría de casos, el club entregó los pases directo a los futbolistas.
“Por Antonio recibimos unos USD 30 000 cuando pasó del Villarreal al Wigan inglés. Por Énner también por derechos de formación que establece la FIFA cuando son transferidos de un país a otro”.

Orellana guarda en su escritorio los carnés de cancha de ‘Toño’, de Miller y de Fidel.

A los juveniles con talento y proyección les cuenta las historias que vivieron en el hotel Énner, Miller, Jefferson Orejuela… Ellos serán titulares en el juego de hoy ante Venezuela, por las eliminatorias.
Los talentos son reclutados en Esmeraldas. Para ello, Orellana y entrenadores del Caribe realizan visitas a los cantones de Esmeraldas. Hay profesores de colegios que recomiendan cuando algún jugador tiene buenas condiciones.

Futbolistas de entre 11 y 13 años con condiciones son recomendados y Orellana habla con sus familiares para llevarlos a vivir en Lago Agrio.

Así, por ejemplo, llegó Jefferson Orejuela en el 2008. Segundo Castillo Izquierdo, hermano de madre de Orejuela, cuenta que por recomendación de amigos se decidió que el mediocampista se fuera a vivir con Orellana.

Jefferson era el último de ocho hermanos y por la falta de recursos se apoyó la idea. “Tenía la obligación de estudiar. Cuando pasó a Independiente ya creció mucho. El apoyo en Caribe Júnior fue clave porque nos ayudó a impulsar su carrera”, cuenta Castillo.

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