19 de marzo de 2017 00:24

Ángel Mena, el ariete busca protagonismo en la Tri y brilla en México

Ángel Mena a sus 29 años defendió a Emelec, Deportivo Cuenca y Cruz Azul. Está citado para los partidos de la  Selección. Foto: Web del equipo Cruz Azul

Ángel Mena a sus 29 años defendió a Emelec, Deportivo Cuenca y Cruz Azul. Está citado para los partidos de la Selección. Foto: Web del equipo Cruz Azul

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Ronald Ladines. Redactor (D)
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Ángel Mena no necesitó mayor tiempo para adaptarse al fútbol mexicano y brillar. Llegó en diciembre al Cruz Azul, un equipo que siempre es candidato para el título, pero que no logra una corona de la Liga desde 1997.

Desde entonces, el exjugador de Emelec suma cuatro tantos, tres en la Liga MX y uno en la Copa. La prensa azteca habla bien de su rendimiento y lo destacan como el mejor extranjero del actual semestre.

Para el DT del equipo, Paco Jémez, Mena se ha vuelto indispensable. “Es un jugador muy versátil y con capacidad goleadora”, dijo el DT al diario Marca, que le consultó sobre el rendimiento del ecuatoriano.

Fruto de esas buenas actuaciones, el seleccionador Gustavo Quinteros lo tiene como uno de los fijos en la convocatoria de los partidos de Ecuador. El DT le abrió las puertas a la Tricolor. En el camino a Rusia 2018, el delantero jugó en ocho partidos y tiene 327 minutos en cancha. Habitualmente entra en los segundos tiempos de los compromisos.

Quinteros considera que su habilidad y cambio de ritmo pueden ser fundamentales en la doble jornada de eliminatorias ante Paraguay y Colombia.

Sin embargo, hay una preocupación: Mena sufrió un golpe en un partido de la Liga mexicana la semana pasada, y está en observación. Pero Quinteros y sus cuerpos técnico y médico tendrán la última palabra para alinearlo.

Su vida en México: entre el fútbol y la religión

Mena es un futbolista alejado de los flashes y los escándalos. Hace algunos años, su excompañero en Emelec y también seleccionado -Gabriel Achilier- lo invitó a la iglesia y lo convirtió a la religión evangélica.

La esposa de Mena, Shirley Posligua, le cuenta a este Diario que la creencia en Dios y la unión familiar han sido fundamentales para que el ariete explote futbolísticamente en México. Ella y sus hijas, Angélica y Valentina, lo acompañan en su travesía por México y han sido testigos de cómo este esposo y padre debe detenerse en los centros comerciales y en la salida del estadio para tomarse fotos con los fervientes hinchas del Cruz Azul.

Las hijas del jugador van continuamente a la cancha de entrenamientos del cuadro cementero, cuenta Posligua.
Pero en México, además de destacarse con su equipo, Mena desarrolla otro proyecto: consolidar una célula cristiana en su propio domicilio.

El pastor guayaquileño Héctor Zapata, líder espiritual del futbolista, cuenta que el delantero habla de forma entusiasta con sus compañeros sobre cómo Jesucristo cambió su vida.

Mena se preparó para predicar desde el 2015, en el Ministerio Sembradores de Vida, iglesia que se ubica en el centro de Guayaquil. Hizo cursos e incluso predicó un par de veces para los asistentes de la congregación.

Así lo relata el pastor Zapata, quien dirige el ministerio. La relación entre ambos es cercana y muy fluida. Conversan todos los días, ya sea a través de llamadas telefónicas o por mensajes de Whatsapp.

El religioso describe a la estrella del Cruz Azul como un hombre hogareño, dedicado a su esposa y a sus dos hijas. Según Zapata, su entrega a Dios le ayudó a superar problemas de índole familiar, además le dio fortaleza en lo psicológico.

El pastor lo visitó en México en febrero pasado. Allí el delantero le contó sobre su deseo de formar una Casa de Dios en su nuevo hogar, le pidió consejo y supervisión. Además, lo invitó a uno de sus partidos, en el Estadio Azul. Allí constató el fervor que Mena despierta ­entre los aficionados.

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