Al momento los estudiosos han compartido el estado de los prototipos del panel que se encuentra en su tercera etapa de investigación. Foto: Cortesía UTE

Al momento los estudiosos han compartido el estado de los prototipos del panel que se encuentra en su tercera etapa de investigación. Foto: Cortesía UTE

Un panel de enfriamiento de cero energía se investiga en la UTE

Yadira Trujillo
Redactora

Un panel de enfriamiento sin consumo de energía externa es la propuesta que se investiga en la Universidad Tecnológica Equinoccial (UTE), a cargo de tres investigadores internacionales.

Uno de los inventores es Ali Keyvanfar, profesor invitado de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo. Su propuesta permitirá eliminar los costos en la construcción y mantenimiento de sistemas de enfriamiento para las edificaciones, plantea la institución de educación superior.

"La propuesta está inspirada en un material natural, basado en nanotecnología, que ha dado como resultado un gradiente térmico artificial que actúa como diodo térmico", explica Keyvanfar. Esto quiere decir que, a través de diferentes capas, el panel regula el flujo de aire y gradientes de temperaturas máximas y mínimas, activando los biomateriales para generar una temperatura ideal, que en Ecuador tiende a ser entre 10 a 12 grados, añade.

La idea surgió en 2015 por parte de Salim Ferwati, Arezou Shafaghat y Ali Keyvanfar, profesores investigadores de las Universidades de Catar y la Universidad de Ciencia y Tecnología de Irán (IUST).

Bajo el nombre en inglés de Zero Energy Cooling Panel (Panel de Enfriamiento de Cero Energía), este producto ya cuenta con tres fases de actualización y mejoramiento.

“Cada seis meses mejoramos el diseño y la tecnología. En esta última fase, la UTE se sumó al proyecto”, afirma el experto iraní.

En la primera versión se enfocaron en paneles para la fachada del edificio, en la segunda en techos y en la tercera en un panel intermedio entre pisos y techos. Esta cuenta también con el apoyo de docentes investigadores de la UTE que trabajan en el campo de arquitectura biológica.

Al momento, la invención cuenta con varios reconocimientos internacionales. El último se obtuvo en la Competición Internacional de Innovaciones e Invenciones 2017, organizada en Canadá por la Sociedad Internacional de Innovación y Habilidades Avanzadas de Toronto (TISIAS) y apoyado por la Federación Internacional de Asociaciones de Inventores (IFIA).

En este evento, la tercera versión del proyecto se llevó la medalla de oro como la mejor invención y un premio especial para los inventores. “Nuestro objetivo es poder patentar y comercializar el producto para la industria de la construcción”, comenta Keyvanfar.