2 de marzo de 2018 00:00

Votación originó críticas entre bancadas de la Asamblea Nacional

Foto: Vicente Costales / EL COMERCIO
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Adriana Noboa

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La votación para cambiar el orden del día y exhortar a que José Serrano renuncie a la Presidencia de la Asamblea dividió al Pleno en dos grandes grupos: a favor y en contra, el 28 de febrero del 2018.

En el primero estuvieron 52 legisladores, los de la Revolución Ciudadana (correístas) y los del bloque de Creo. En el segundo hubo 75, los de Alianza País (AP), el Partido Social Cristiano (PSC) y SUMA.

La propuesta fue de la bancada de Creo y pretendía, además, debatir la reestructuración de las autoridades de las comisiones y del Consejo de Administración Legislativa.

Desde el miércoles, tras esa votación, las bancadas de Creo, de SUMA y de PSC se señalan mutuamente y cuestionan por presuntos acuerdos políticos. Pero, a la vez, todos niegan un acercamiento con el morenismo o el correísmo, dentro y fuera del Parlamento.

Henry Cucalón y Guillermo Celi, jefes de bloque del PSC y de SUMA, concuerdan en que era contradictorio exhortar a la renuncia de Serrano antes de que presentara sus argumentos en el Pleno. “Nadie está en contra de que se vaya”.

Cucalón dijo que la resolución de Creo contenía el “descabezamiento total de la Asamblea (...) en la práctica relajo y reparto”. Esto también lo sostuvo su compañera Paola Vintimilla, quien cree que hubo pacto con el correísmo.

Roberto Gómez, jefe de bloque de Creo, negó que haya un acuerdo. Recordó que Homero Castanier hizo pública su propuesta tres días antes.

Además,indicó que la resolución decía que las comisiones podrán ratificar o no a sus autoridades, ya que en Educación y Soberanía no ha sido posible sesionar desde el fraccionamiento de AP.

“No tenemos ningún tipo de cercanía con el bloque correísta, más allá que con cualquier otro bloque”, advirtió.

Celi, por su parte, descartó que esto tenga que ver con la búsqueda de un apoyo de los concejales morenistas en el Municipio de Quito, donde el alcalde de SUMA, Mauricio Rodas, solo cuenta con un voto además del suyo propio.

Sin embargo, aunque al igual que en el Legislativo, el bloque de AP se fraccionó, dichos concejales han seguido votando en contra del Burgomaestre.

Bajo este escenario, cada voto cuenta. Los temas que de ahora en adelante se discutan en el Pleno marcarán la inclinación política y a quién respalda cada bloque e, incluso, cada uno de los asambleístas.

Esto se presta para dar paso a la conocida práctica de las mayorías móviles. Es decir, que cada grupo que realice una propuesta deba buscar apoyo de otras bancadas. Por lo que incluso los votos individuales toman mayor importancia.

Los asambleístas que estuvieron en contra de la propuesta de Creo fueron los 46 que votaron no, en su mayoría el bloque de AP, que respalda al presidente Lenín Moreno. Y los otros 29 que se abstuvieron: la bancada entera del PSC (15) y la mayoría de SUMA.

La Bancada de Integración Nacional (BIN), que contiene a la ID, Pachakutik, FE, PSP y movimientos locales, y los tres independientes se repartieron entre ambas posturas.

Pero la sesión de suspendió para posesionar a los vocales del Consejo de Participación de Transición. Se retomará el martes, 6 de marzo, en la mañana.

El PSC y SUMA argumentan que, previo acuerdo, apelaron la presidencia de Serrano al inicio de la sesión, lo cual no fue tomado en cuenta.

Esa medida buscaba someter directamente a votación la permanencia en el cargo del titular del Legislativo. Pero al ser rechazada, enseguida, plantearon que se debata su comparecencia ante el Pleno, al igual que la del fiscal Carlos Baca Mancheno. Esto fue aprobada por unanimidad (127 votos).

El motivo es el audio en el que Serrano habla con el excontralor prófugo, Carlos Pólit, para supuestamente sacar al Fiscal del cargo.

Después de esto llegó la propuesta de Creo, el exhorto a Serrano para que renuncie. Que solo fue respaldada por los correístas, quienes además estaban dispuestos a ceder las cuatro presidencias de las comisiones que dirigen (Educación, Régimen Económico, Justicia y Soberanía).

La mayoría de las otras mesas está dirigida por el morenismo y una por SUMA, precisamente por el legislador Héctor Yépez, el único de ese bloque que votó a favor de la propuesta de Creo.

Yépez dijo que la Asamblea “no puede enfrascarse en una guerra de mafias, mientras la gente espera leyes”. Y explicó que sí se puede pedir que Serrano deje la Presidencia y después comparezca.

Una vez que se retome la agenda legislativa, todos los proyectos que pasen por el Pleno requerirán de dos bancadas o más para ser aprobados. Esto influirá también en el Ejecutivo, que requerirá de esos votos para avanzar con su agenda.

Guillermo Landázuri
Expresidente del Congreso
‘No hay posiciones claras’


Cuando no hay bloques consolidados y no hay una clara posición política, se evidencia la importancia de uno o dos legisladores que, con su voto, pueden inclinar los resultados. Antes, los partidos teníamos posiciones firmes. En el escenario donde no hay mayorías claras, irá precisándose el respaldo en cada caso en específico. Esto significará ceder en algunos aspectos, todos los votos serán relevantes. Pero veo que no hay una conducción, el mismo presidente (José) Serrano está en el centro de la crisis y parece que juega también su propio partido. Esto deja mucha duda de si la Asamblea va a poder cumplir un rol relevante en lo que queda del período legislativo. Es un escenario incierto para el país. Pero si el presidente Lenín Moreno impulsa buenas leyes, sí podría llegar a tener una mayoría significativa.

En contexto

La polémica tras la difusión de un audio entre José Serrano y Carlos Pólit generó reacciones en la Asamblea. La mayoría de los legisladores pide que Serrano amplíe sus argumentos ante el Pleno de la Asamblea. Todos apoyaron que se debata su comparecencia.

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